Bolsonaro y Lula se insultan y acusan en su último debate electoral
RÍO DE JANEIRO, Efe y Afp
El presidente Jair Bolsonaro y el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, que lideran los sondeos de intención de voto para las presidenciales del domingo en Brasil, se sacaron anoche los trapos al sol por la corrupción de sus Gobiernos en el último debate en televisión antes de los comicios.
El líder ultraderechista y el dirigente progresista, que protagonizan las elecciones más polarizadas en la historia de Brasil, se lanzaron duros ataques en el debate organizado por Globo, la red de mayor audiencia del país, cuando citaron los diferentes escándalos de corrupción de sus Gobiernos.
Cruce de acusaciones
“Lo que está en juego en las elecciones es el futuro de la Nación. Brasil era una cleptocracia. Lula fue el jefe de una gran organización criminal. No podemos continuar en el país del robo”, afirmó Bolsonaro al recordar escándalos como el de los gigantescos desvíos de recursos públicos de la petrolera estatal Petrobras.
El exdirigente sindical, favorito para las elecciones con cerca del 48% de las intenciones de voto y que puede garantizar su elección el domingo ya que tendría más del 50% de los votos válidos, pidió derecho a defenderse y aprovechó los minutos que le fueron concedidos para contraatacar.
“Es una mentira decir que monté una organización criminal. En lugar de decir eso debería referirse a los desvíos de que son acusados sus hijos, de los robos en su Ministerio de Educación, de la mafia que intentó obtener ventaja con la venta de vacunas contra la Covid”, afirmó el aspirante izquierdista.
Según Lula, sus acusaciones no son las “mentiras descaradas” citadas por Bolsonaro sino conclusiones de una comisión del Congreso que investigó la gestión de la pandemia.
“¡Mentiroso, expresidiario, traidor de la patria!”, respondió inmediatamente el jefe de Estado, al que también se le concedió el derecho de respuesta, al recordar los 580 días que Lula pasó en prisión condenado por dos procesos de corrupción que terminaron anulados por la Corte Suprema por irregularidades.
Bolsonaro recordó igualmente un escándalo de corrupción que salpicó a uno de los hijos de Lula y las denuncias de sobornos recibidos por aliados del expresidente en diferentes estados.
“Es insano que un presidente venga aquí a decir eso. Es una desfachatez”, respondió Lula, antes de afirmar que una de las primeras medidas de su Gobierno, si es elegido, será acabar con la confidencialidad de 100 años que Bolsonaro impuso a datos que implican a su familia. “Voy a acabar con esas reservas para saber qué es lo que quiere esconder”, dijo.
Los escándalos de corrupción en el Gobierno de Lula también fueron citados por otros candidatos.
Encuesta final afianza ventaja del expresidente
Pocas horas antes de la justa televisiva, la campaña de Lula obtuvo un empujón al difundirse la última encuesta de Datafolha, que mantiene al expresidente 14 puntos delante de Bolsonaro y enfilado para llegar al poder por tercera vez, inclusive con una victoria en la primera vuelta, el domingo.
El mandatario ultraderechista busca la reelección contando principalmente con el voto evangélico y empresarial, pero se ha visto ampliamente superado en los sondeos, desde hace meses, por el expresidente izquierdista.
Según la encuesta del Instituto Datafolha publicada ayer, Lula tiene 48% de las intenciones de voto frente a 34% de Bolsonaro, un punto más para ambos respecto a la semana pasada.
Considerando sólo los votos válidos (sin blancos ni nulos), Lula reúne el 50%, mínimo para obtener una victoria en primera vuelta.

























