Construcción de la planta de polipropileno
El pasado 1 de mayo, el presidente Morales anunció la licitación para la construcción de la planta de polipropileno en Tarija indicando que en septiembre se abrirían los sobres de las propuestas y en diciembre se estaría firmando el contrato. Por su parte, YPFB comunicó que la ingeniería conceptual del proyecto está concluida y que se lanzó la convocatoria internacional para la ingeniería básica que incluye el FEED (Front End Engineering Design) y que para el 2017 está programada la Ingeniería de detalle, Procura y Construcción (IPC) de las Plantas de Propileno y Polipropileno. (AN YPFB 01.05.2016)
Efectivamente, en la página web de YPFB se encuentra la citada convocatoria, que divide el trabajo en dos fases: 1. La ingeniería preconstrucción (FEED) y, 2. La construcción propiamente (IPC). La primera fase incluye trabajos como la integración de los paquetes de diseño, especificaciones de los equipos críticos, estimación del precio del contrato de IPC, desarrollar un conjunto optimizado de especificaciones para los paquetes FEED, especificaciones generales de ingeniería, plan de operación y mantenimiento, plan de entrenamiento y otros. La segunda fase, de construcción de la planta, incluye comisionado, puesta en marcha, pruebas de garantía y coordinación general.
Parece inútil la división en dos fases porque el IPC, como su nombre lo indica, incluye la ingeniería, sólo hubiera bastado un detalle descriptivo de lo faltante.
La convocatoria se dirige además a otras tres contrataciones: 1. La supervisión de las obras. 2. La construcción del acueducto de transporte de agua desde el río Pilcomayo. 3. La adquisición de licencias Oleflexde Uop llc y Spheripol de Lyondell Basell para la producción de Propileno y Polipropileno.
La planta a construir tendrá una capacidad de 250.000 tons/año de polipropileno y consumirá 906 tons/día de propano. La materia prima (propano) provendrá de la Separadora Gran Chaco. Se estima que la construcción se iniciará el segundo semestre de 2017 y la puesta en marcha será el último trimestre de 2021. Entre el 80% y 90% de la producción se destinará a la exportación, especialmente a Brasil, Argentina, Perú, China y Paraguay, el resto será absorbido por el mercado interno.
La inversión en la planta será de 2.200 MM $us financiada por el BCB con crédito de 1.800 MM $us y el resto con aporte de YPFB. Será el proyecto más caro de Bolivia, después de la planta de fertilizantes de Bulo Bulo.
Dada la magnitud de la inversión involucrada, su gestión debería ser transparente y fiscalizada al contrario de los antecedentes que a continuación se explican.
La empresa que hizo los estudios de ingeniería del proyecto es Tecnimont, una consultora especializada, con la que YPFB firmó dos contratos, uno el 2012 y otro el 2014. El primero fue para los estudios de ingeniería conceptual de la planta y el segundo para desarrollar el plan estratégico del proyecto, revisión y validación del estudio de ingeniería conceptual, estrategia de contratación PDP+FEED+IPC, fiscalización y apoyo más soporte técnico especializado.
Este segundo contrato debía estar dirigido a completar los estudios de ingeniería conceptual con los de ingeniería de detalle (PDP+FEED) y no para revisar los resultados del primer estudio, eso lo podía hacer YPFB sin mayor problema, pero además, no debía ser Tecnimont la misma contratista porque no era la indicada para validar y revisar los estudios del primer contrato, hechos por ella misma. Este segundo contrato debía haber cubierto la Fase 1 de esta nueva convocatoria. Como no se hizo así, ahora se convoca para la parte faltante de ingeniería incurriendo en un doble costo.
Tecnimont no podría ser la adjudicataria de esta nueva convocatoria, pese al interés que demuestra al asociarse con Odebrecht para el efecto, porque en el segundo contrato se estableció que esta empresa debe proporcionar asesoramiento técnico a YPFB para la calificación y consultas técnicas que hagan las empresas interesadas en la construcción de la planta. De lo contrario Tecnimont sería juez y parte nuevamente, en desmedro de la transparencia y eficiencia.
La relación de YPFB con Tecnimont se ha manejado con permanente reserva. El primer contrato de Tecnimont fue por 3,8 MM $us pero terminó pagándose 4,2 MM $us, no se sabe cuánto se pagó por el segundo contrato, ninguno de los estudios hechos por la consultora ha sido dado a conocer ni se sabe cuándo entregaron los estudios del segundo contrato. La única noticia que se tuvo de Tecnimont, desde que se firmó el segundo convenio en noviembre de 2014, fue cuando el presidente Morales visitó Milán en junio de 2015 y se reunió con el Primer Ministro italiano y conversaron sobre el tema.
Lamentablemente, la falta de información y control en estas millonarias contrataciones, ha sido parte de la rutina con la que el Gobierno lleva adelante los proyectos de industrialización.
El autor es ingeniero químico y petroquímico.
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