En camino a una tercera elección
El pasado viernes, los líderes políticos españoles no consiguieron levantar el “bloqueo político” en el que están enredados por segunda vez. Mariano Rajoy, líder del Partido Popular (PP) y presidente del actual Gobierno “en funciones” no consiguió el número de votos necesarios para ser investido como presidente de un nuevo Gobierno. Todo indica que existen cada vez probabilidades de que los españoles sean convocados a una tercera elección en diciembre de este año.
Las dificultades para la formación de un nuevo Gobierno no provienen, en sentido estricto, del nuevo escenario político caracterizado por una mayor pluralidad de fuerzas políticas que dejó para la historia el tradicional sistema bipartidista. Lo que está fallando es la habilidad o idoneidad de los líderes políticos para trabajar en un medio de estas características. Para formar Gobierno e, inclusive, para asegurar la gobernabilidad, es imprescindible formar alianzas o coaliciones. Es urgente, por consiguiente, poner en práctica hábiles y eficaces técnicas de negociación. Y esto es lo que está faltando.
A pesar de sus dificultades, evidenciadas en dos intentos fallidos para constituir Gobierno, la gran mayoría de los españoles prefieren un ambiente político plural. Así lo revela una reciente encuesta de la organización Metroscopia. Según este sondeo el 61 por ciento cree que es mejor la existencia de varios partidos de tamaño similar, frente al 36 por ciento que piensan lo contrario. Para los primeros, tal como suponen analistas de Metroscopia, un sistema de este tipo es preferible porque “aunque haga más difícil la formación de Gobierno, aumenta el pluralismo en el Parlamento”.
Después del reciente fracaso de Mariano Rajoy en su intento de alcanzar la investidura, otros líderes podrían realizar el mismo intento, siempre que el Rey Felipe VI, a quien corresponde de facultad de “proponer” al parlamento un candidato a presidente del Gobierno, así lo resuelva. Este pasado lunes, el monarca fue informado por Ana Pastor, presidenta del Congreso, de los resultados de las dos sesiones de investidura: la candidatura de Mariano Rajoy obtuvo 180 votos en contra y 170 votos a favor.
Un comunicado del Palacio de la Zarzuela, publicado el martes, da cuenta de esta entrevista e informa que, por de pronto, el Rey Felipe VI no tiene programado celebrar nuevas consultas con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria. De igual manera, se refiere al mensaje del Rey leído en la Navidad del año pasado, en el que manifestó que “la pluralidad política, expresada en las urnas, conlleva una forma de ejercer la política basada e el diálogo, la concertación y el compromiso”.
Tal como lo dispone el Artículo 99 de la Constitución española, si al cabo de dos meses desde la primera sesión de investidura ningún candidato consigue la confianza del Parlamento para formar Gobierno, el Rey “disolverá ambas Cámaras y convocará a nuevas elecciones”. Serían las terceras en menos de un año. En principio, las mismas se llevarían a cabo el 25 de diciembre.
Sin embargo, una nueva contienda electoral no modificaría sustantivamente el panorama político. Una vez más, las cuatro fuerzas políticas principales: Partido Popular (PP), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Podemos – Izquierda Unida y Ciudadanos tendrían la responsabilidad de encontrar fórmulas de arreglo que permitan formar un nuevo Gobierno. Como ocurre ahora, ninguno de ellos tendría suficientes votos en el parlamento como para alcanzar la mayoría absoluta que se exige para este fin.
Una última encuesta de la organización NC Report, publicada este lunes por el diario La Razón, da como nuevo triunfador al PP con el 34,8 por ciento de los votos. Este resultado es superior al obtenido en las elecciones de junio pasado y el PP podría lograr entre 142 y 146 diputados. El PSOE, en cambio, contaría con el 22,4 por ciento, o sea, que se mantendría con entre 82 y 85 diputados. Podemos – Izquierda Unida y Ciudadanos también perderían escaños.
Una mayoría de analistas concuerda en que, irremediablemente, se viene una tercera elección. Los máximos líderes de las cuatro formaciones principales declaran que no desean esta salida. Sin embargo, está visto que sus esfuerzos para evitarla son infructuosos. De aquí a fines de octubre, cuando se cumple el plazo prescrito por el texto constitucional, tanto Mariano Rajoy como Pedro Sánchez, en su condición de líderes de los partidos con mayor número de diputados, podrían intentar conseguir la investidura. Para ambos, el desafío consiste en saber negociar, tanto entre ellos como con otros líderes. Lo que más desea Rajoy, según lo ha expresado después de su fracaso del viernes pasado, es una “coalición” entre PP, PSOE y Ciudadanos. Sin embargo, como lo ha manifestado muchas veces, esta fórmula no convence a Pedro Sánchez.
El autor es profesor universitario.
Columnas de ALBERTO ZELADA CASTEDO















