Las expectativas de los bloques de oposición
En el esquema político de la actual coyuntura, tenemos al menos dos bloques más significativos y otros tantos alrededor de la disputa electoral para el próximo 27 de enero cuando los militantes de cada alianza/partido elijan su binomio que competirá en las elecciones generales.
En la evaluación hasta aquí de los dos bloques, se observa uno que quemó varias etapas de manera más pronta matando así la posibilidad de seguir generando expectativas, y otro del que no teníamos mucha expectativa pero que al final está dando muestras de que nos puede ofrecer novedades.
Un bloque integrado por la alianza “comunidad ciudadana” (un apunte personal y con juicio de valor: una consigna muy cursi), al mando de Carlos Mesa, quien desde el momento en que anunció su candidatura a la presidencia de entrada quemó varias etapas porque se supone que el juego electoral es anunciar primero candidatura a competir dentro de unas primarias en un partido/alianza.
Luego lo único que le queda por ahora es esperar a que alguien desde el gobierno lo aluda para salir rápidamente a captar la atención de los medios mostrándose como la víctima de un abuso de poder, no hay en Mesa ninguna respuesta a lo que puede ser seguir generando expectativas en la población, ni siquiera se atrevió a decir de manera clara y contundente algo sobre el tema del federalismo de Jaime Paz o de autonomías desde Demócratas.
El otro bloque entre UN y Demócratas llamado “Bolivia dice No” (otro apunte personal con juicio de valor: una consigna más pegajosa y coreada por buena parte de la población a día de hoy), se observa que de partir de un momento en que no se veía que tenían mucha expectativa ahora concentran más atención, me explico: primero se especulaba mucho respecto a si estaban cerca de formar un solo bloque de oposición, luego salieron historias que podrían ir por separado, para que al final ocurra lo que se esperaría que pasara en todo partido político hoy.
Es decir, acercamientos y acuerdos en torno a principios programáticos o por lo menos ideas de base, luego presentar formalmente la alianza sin hablar aún de candidatos, comenzaría el juego de las fórmulas de los binomios que competirán, esto les permite seguir generando titulares en medios hasta el 28 de noviembre que es cuando se inscriben las candidaturas, y de ahí hasta el 27 de enero para cuando se lleve adelante la elección misma.
Incluso pensando que de la elección primaria sea Samuel quien sea candidato, es claramente menos fuerte el bullying que recibirá si hubiera aparecido ahora nada más anunciar su alianza que iría de candidato, se nota entonces que ahí hay una estrategia encarada que mide tiempos y movimientos de manera más interesante que Mesa, a quién otra vez le queda esperar que alguien lo ataque, mejor si es del gobierno, para salir a defenderse.
El principio de la unidad a partir de uno mismo que es uno de los que más se reclamaba tiene un origen personalista/caudillista, no es un principio programático; por tanto la novedad no está en la estrategia sino en las personas (Carlos Mesa). Sin embargo, una novedad con algo de rasgo programático es lo que hacen UN y Demócratas porque lo que se ve hasta ahora es un comportamiento que tiene dos motivos: ¿Cómo le ganamos a Evo?; y debemos hacerlo sin repetir la experiencia del pasado sino generando una expectativa distinta hacia la población. Esto último es lo que es la novedad y la verdadera razón por la que no se pudo coser una alianza con un solo frente de oposición, en todo caso no hay duda que ahí donde hoy se concentra la expectativa, esta no es aburrida sino incluso hasta creativa, fijense los enmarques que Ortiz decía de: turistas de la política y mesianistas.
Politólogo y docente universitario
Columnas de MARCELO AREQUIPA AZURDUY



















