El PSG de Luis Enrique es nuevamente rey absoluto de la Liga de Campeones
El París Saint-Germain volvió a escribir una página histórica en Budapest. Tras empatar 1-1 con Arsenal en los 90 minutos, sostener la igualdad durante el alargue e imponerse 4-3 en los penales, el conjunto francés conquistó la segunda Champions League de su historia y la segunda consecutiva, algo que ningún club lograba desde el tricampeonato de Real Madrid entre 2016 y 2018.
La final fue una prueba de carácter para el campeón defensor. Arsenal sorprendió desde el comienzo con una presión agresiva y encontró la ventaja a los cinco minutos gracias a una gran definición de Kai Havertz. Durante gran parte de la primera mitad, el equipo de Mikel Arteta sostuvo la diferencia con una actuación defensiva impecable, liderada por Gabriel Magalhaes, mientras el PSG monopolizaba la posesión sin encontrar caminos claros hacia el arco de David Raya.
El desarrollo cambió en el segundo tiempo. Luis Enrique adelantó a su equipo, el PSG ganó profundidad y terminó encontrando el empate a través de Ousmane Dembélé, que convirtió de penal tras una infracción de Cristhian Mosquera sobre Khvicha Kvaratskhelia. A partir de allí, la final se abrió. Los dos tuvieron oportunidades para ganarla antes del cierre, con el georgiano como principal amenaza de los franceses y con Arsenal encontrando espacios en las transiciones.
Ni los 90 minutos ni el alargue alcanzaron para definir al campeón. El desgaste físico se impuso sobre la claridad futbolística y la resolución quedó en manos de los penales. Allí apareció primero el español Raya para taparle el penal a Nuno Mendes, luego de que fallara Eberechi Eze. Sin embargo, el penal decisivo lo tiraría afuera Gabriel, uno de los más destacados, para el grito final de los parisinos.
La consagración representa mucho más que un nuevo título. El PSG logró construir una dinastía cuando muchos pensaban que el proyecto podía perder fuerza tras la salida de Kylian Mbappé. Sin Lionel Messi, sin Neymar y sin la máxima estrella francesa, el club encontró en el técnico español una idea colectiva capaz de convertir el sueño europeo en una costumbre. Con Dembélé, Kvaratskhelia, Doué, Vitinha, João Neves y una nueva generación de figuras, el conjunto parisino ganó todo lo que durante años le había resultado esquivo.
También fue una noche especial para su entrenador. Luis Enrique conquistó la tercera Champions League de su carrera como director técnico, después de la obtenida con Barcelona en 2015 y la lograda con el PSG la temporada pasada. Ahora sumó una nueva Orejona y confirmó su lugar entre los entrenadores más exitosos de la era moderna.
Budapest fue testigo de otro paso en la transformación del PSG. Si el año pasado fue un equipo de autor, este año es un equipo de época.


























