Noticia de cada invierno
Por estas fechas, en 2016, Los Tiempos tituló en una de sus páginas “Por el frío, Cochabamba ingresa a época de mayor contaminación atmosférica”; un año después, en 2017, el encabezado era: “La contaminación llega a nivel crítico”, y en 2018, en junio, la noticia decía: “¡Qué frío! y la contaminación del aire se acentúa”.
Sí, el esmog invernal es noticia todos los años y aunque los que vivimos en esta ciudad estamos ya casi acostumbrados a respirarlo y a sortear sus efectos en la salud, es distinto para quienes llegan por primera vez o regresan de mucho tiempo. Los malos olores, el aire sucio y la sequedad del ambiente dan la bienvenida a Cochabamba.
La mala imagen que proyectamos, principalmente a los turistas, es difícil de borrar y por algo afuera se conoce a Cochabamba como una de las ciudades más contaminadas de Latinoamérica.
Lo peor es que, aunque el problema de la contaminación se repite e incluso ya se extiende a buena parte del año, hasta ahora nadie se ha atrevido a dar una solución estructural. Fueron demolidas ladrilleras, pero nada eficaz se ha hecho para reducir los gases tóxicos del parque automotor que cada año crece.
Ahora que se acercan las elecciones subnacionales, ¿habrá candidatos que se animen a plantear medidas serias y urgentes contra la contaminación? Ojalá. Es hora de que Cochabamba deje de ser tan mal vista por la negligencia de sus autoridades y de su gente.
Jefa de Redacción de Los Tiempos
Columnas de María Julia Osorio M.



















