La reunión clandestina del 7 de septiembre de 1971
El 21 de agosto de 1971, las organizaciones de la Asamblea Popular y las fuerzas leales al presidente Juan José Torres fueron derrotadas militarmente en La Paz, en el cerro Laikakota, dando paso al régimen dictatorial del coronel Hugo Banzer.
El 25 de agosto, en reunión con el grupo de los marxistas independientes, Alfonso Camacho consultó la conveniencia de la permanencia de “Toño” y “Jaime” en Bolivia o su salida al exilio. “Sebas” fue el primero en responder: “Miren compañeros, todo el mundo está pelando (escapando) para el extranjero lo cual no es bueno”, dijo, y directamente planteó que ésta es la gran oportunidad de construir un partido. Continuó, dirigiéndose a Camacho: “Es importante que digas a Jaime y Toño que deben decidir que nos quedamos ya que es un momento fundamental para el accionar político. Acotando: hay que aprovechar que todavía están en el país los dirigentes, para reunirse y en conjunto decidir lo que debe hacerse”.
Se fijó la reunión para el martes 7 de septiembre a las 10 de la mañana en la Parroquia Cristo Rey. Compañeros del Centro de Estudiantes de la U. Católica convocaron a Dulfredo Rúa y Carlos Guzmán del Grupo Espartaco, también a Óscar Eid quien estaba refugiado en casa de los padres jesuitas. El contacto con Ricardo Navarro lo realizó dificultosamente Marcel Ramírez ya que estaba eficazmente protegido por su familia.
Por los marxistas independientes participaron “Sebas”, “Alain”, María Esther Ballestaet y Jaime Paz. Completaron el grupo Alfonso Camacho, Marcel Ramírez y Antonio Araníbar (Toño) por la Democracia Cristiana Revolucionaria.
Media hora antes de lo acordado, en las inmediaciones de Cristo Rey se detectó la presencia de los “Marqueses”, grupo paramilitar que trabajaba para la dictadura, por lo cual se trasladó la reunión a la casa de uno de los estudiantes de la U. Católica en la calle Jaimes Freyre, a dos cuadras de la parroquia.
Se inició con la lectura del documento preparado por Toño y Jaime que daba cuenta de la grave derrota política y militar sufrida, tanto por movimiento obrero y popular como por los partidos de izquierda. Derrota que tenía mucho que ver con las posiciones radicales adoptadas por los partidos políticos presentes en la Asamblea Popular incluyendo al MIR. De esta forma, decía el documento, se había producido lo que tanto se temía: el advenimiento del grupo fascista de las Fuerzas Armadas desplegando una represión brutal que obligaba a tomar los máximos cuidados para no ser víctimas.
Tras la lectura, Dulfredo Rúa manifestó su acuerdo remarcando la naturaleza sanguinaria de la dictadura. Expresó que, a pesar de ello, se debía construir el instrumento de dirección política para la Revolución aunque de manera sigilosa eludiendo la represión. Finalmente informó que su domicilio fue asaltado y su familia vivía momentos difíciles por lo que pidió permiso para asilarse. “Sebas” ratificó que era la gran oportunidad, había que quedarse en Bolivia, enfrentar la situación y construir, aún en las peores condiciones, el Partido Revolucionario.
Tras los análisis políticos se tomaron las siguientes decisiones:
1. Nombrar una dirección nacional clandestina (DNC) con Antonio Araníbar y Jaime Paz, como responsables políticos, compuesta además por Óscar Eid y Ricardo Navarro, DNC que debía ser fortalecida posteriormente.
2. El 7 de septiembre de 1971 debía considerarse como día de la fundación del MIR ya que no era posible convocar a un congreso. En consecuencia, la DNC tenía carácter temporal mientras pueda reunirse un congreso que nombre una dirección definitiva.
3. La construcción del partido revolucionario se haría en Bolivia y no en el exilio, debiendo permanecer su dirección en territorio boliviano.
4. La dirección era funcional y colegiada, no tenía jefe, en actitud contrapuesta al caudillismo tradicional en la historia de los partidos políticos.
Finalmente se informó que Adalberto Kuajara y Pablo Ramos estaban asilados en la embajada de México, y se autorizó la salida al exilio de Dulfredo Rúa y Carlos Guzmán.
Así nació el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, MIR, en la reunión clandestina del 7 de septiembre de 1971.
El autor es abogado
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