Hacia la apertura democrática
Al producirse el cambio en el orden político surgieron en los diferentes sectores posiciones radicales que causaron honda preocupación en el país. De pronto, la ciudadanía pudo captar con alivio que en el seno de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) iba surgiendo poco a poco un ambiente que hacía vislumbrar que a breve plazo podría producirse la apertura democrática.
En la primera fase de reuniones en la ALP entre las distintas corrientes políticas, fue notoria la aparición de diferentes posiciones en el sector del Movimiento al Socialismo que hacía entrever que, para los fines de entendimiento general, era necesario que primeramente se llegue a un consenso en el campo de los miembros de ese partido político. Una situación semejante se produjo entre los otros legisladores que son sólo pares porque tuvieron en el pasado un adversario común.
La intervención de representantes de la Comunidad Internacional contribuyó en gran medida a llegar a un acuerdo entre Gobierno y Parlamentarios según el cual está prácticamente decidida la convocatoria a elecciones a principios del próximo año. Para ese efecto, a corto plazo, se renovará en su integridad el Órgano Electoral en escala nacional y departamental. Fue acordada la habilitación de nuevos candidatos tanto al Órgano Ejecutivo como a la Asamblea Legislativa.
Se mencionó la emisión de una Ley que declare los nuevos gobernantes sólo podrán ejercer su mandato por dos gestiones sin posibilidad de reelección. Al respecto, es predominante la opinión que considera innecesaria esa medida porque está claramente expuesta en la Constitución.
Aunque el principal obstáculo para la reapertura democrática se ha superado, existen aún temas que mantienen distancia. Uno de ellos es el de que los militantes del MAS, por lo menos hasta la presente fecha, insisten en la emisión de una Ley de Amnistía que haga posible la participación de todos los ciudadanos en el próximo acto electoral. Es de esperar que esa posición no sea irreductible, Para los fines de paz y concordia, sería conveniente que los exiliados tanto los de un lado como del otro, nuevos y antiguos, por decisión voluntaria, se queden todavía con paciencia en el extranjero.
La grave situación conflictiva que aún persiste ocasionó acciones que por sus características son indudablemente delitos, pero se produjeron por causa del encono proveniente del enfrentamiento entre bolivianos. Ante la necesidad de llegar lo más pronto posible a pacificación plena, en este momento, los afectados no deben pretender que se inicien procesos surgidos en ese clima de discordia.

















