Cochabamba: Lo que tiene, le falta y le sobra
Cochabamba, tierra de flores, aire templado con 18 grados de temperatura promedio, comida inigualable con un sinfín de sabores criollos y planicie en sus calles y avenidas hoy celebra su 210 aniversario cívico de manera diferente a otros años, en medio de una pandemia que ha calado hondo en la vida de sus llajtamasis.
Mucho se habla del desarrollo de este departamento, pero poco se hace por materializarlo. Veamos qué es lo que le falta, tiene y le sobra para hacer posible una región con más progreso y avance.
Le falta: Unidad entre sus instituciones y autoridades. Aunque con ideales y un pensamiento político con otros enfoques, es necesario un despojo espiritual con liderazgo y más carácter en sus autoridades para trabajar mancomunadamente para desarrollar una nueva planificación departamental que consolide una realidad diferente y sostenible en el tiempo.
Trabajo en equipo que lleve adelante actividades entre personas que contribuyan hacia el logro de objetivos comunes con mayor cohesión, que compartan valores, actitudes y normas de comportamiento afines.
Visión a largo plazo a 5, 10 y 20 años que sea la guía para trabajar con una agenda departamental con compromiso e innovación social que piense en sus habitantes y ciudadanos como actores protagónicos como parte de este planteamiento.
Desarrollo y progreso que den modernidad a su sistema de transporte, a su infraestructura urbana y rural, construcción de carreteras de doble vía que faciliten la logística de las exportaciones, generen disminución en el número de accidentes de tránsito y conecten los cantones y municipios con el área urbana donde se concentra la actividad económica.
Según el documento Cochabamba en cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el PIB local alcanzó, en 2017, fue de 5.596 millones de dólares con un crecimiento del 2,25 % respecto de 2016
También le falta mayor bienestar social para sus casi dos millones de habitantes, con un 50,1 % mujeres y un 49,9% hombres donde el 70% corresponden al área urbana y el 30% al área rural. Esta meta tiene que ir acompañada de acciones y obras que mejoren la calidad de vida en educación, salud y protección a la gente por los altos índices de violencia registrados en estos últimos tiempos, especialmente en feminicidios (tercer lugar después de La Paz y Santa Cruz).
Instalación de más servicios en lugares aledaños de la ciudad, lo que implica conexión tecnológica, agua potable con alcantarillado, luz, limpieza y calles habitables.
Educación a la gente para que acate las normas vigentes y se conduzca con responsabilidad, orden y compromiso con su ciudad, no solo como habitantes, sino como ciudadanos gestores del cambio constructivo, por el bien de ellos mismos.
Obras que beneficien a sus ciudadanos, como una terminal de buses, consensuada y no impuesta, que acorte las distancias de la gente les facilite un fácil acceso de la vivienda o comercio al recinto de transporte; calles con mejor mantenimiento; un botadero de basura que sea la solución al problema de la contaminación medioambiental; centros de abasto modernos y mejor organizados; reordenamiento vehicular con medidas democráticas donde todos los conductores (públicos y privados) acaten la norma; más cultura de la limpieza en los hábitos de la gente para preservar los parques y vías públicas; más áreas verdes donde se aproveche la ventaja comparativa de su clima y sea el espacio donde se reúna la familia y la juventud con actividades recreativas y saludables.
Lo que Cochabamba tiene: Potencial productivo basado principalmente en el rubro agropecuario, seguido por manufactura, construcción y turismo. En comercio y servicios, se destacan las ventas por mayor y menor, transporte y comunicaciones, servicios inmobiliarios y restaurantes y hostales. En suma, más de 170.040 unidades económicas, según el Atlas de vocaciones y potencialidades productivas del sistema integrado de información productiva (datos a 2017).
Cochabamba tiene lugares paradisíacos y parajes incomparables, debido a su buen clima y altitud, que la convierte en una de las regiones más atractivas de Bolivia.
Ventajas comparativas en salud y educación. En salud buen plantel médico con amplia experiencia y reconocida trayectoria en diferentes especialidades. No obstante, el sistema de salud público debe ser mejorado y fortalecido, más aún con la pandemia de la Covid-19 donde se experimentó una falta urgente de espacios de terapia intensiva en centros hospitalarios que demandaban equipamiento para la atención oportuna y de emergencia de los que padecen esa enfermedad. En educación, Cochabamba es la cuna de enseñanza universitaria con formación académica de excelencia, pues cuenta con varias casas de educación superior con trayectoria y calidad.
Gastronomía típica que cautiva al que degusta sus deliciosos platos criollos, preparados desde la mañana, para el almuerzo, la tarde y la cena. No hay horario para el cochala de corazón que es un comensal habitual de cada día de la semana en los restaurantes y en las céntricas calles cochabambinas por las que se vende comida al paso, al alcance del bolsillo de la gente.
Calidez humana y solidaridad en tiempos difíciles como la cuarentena que se ha atravesado y donde se ha comprobado la colaboración hacia grupos vulnerables que necesitaban una mano amiga para saciar su hambre o sed.
Finalmente, lo que le sobra a Cochabamba, se puede resumir en una sola frase: gente sin escrúpulos que son tranca a cada uno de los proyectos y progreso de esta ciudad. Entre ellos los autoconvocados del botadero de K’ara K’ara que perjudican a toda una población al bloquear su ingreso, haciendo doblegar a las autoridades. Ese estilo de gente no debería habitar en la Llajta. O gente que es oportunista y se hacen grandes negociados sin tener consciencia social de retribuir su enriquecimiento en lugar de hacer más obras en beneficio de la gente humilde. Engrosan esta lista también, los transportistas desobedientes, que no acatan la norma, al ser “consentidos” por no ser parte de la restricción vehicular en esta caótica ciudad en horas picos, en tiempos de normalidad.
Este es un pequeño resumen de lo que es la Cochabamba que está de festejo y que tanto se quiere, pero se la quiere bien puesta y encaminada.
La autora es comunicadora social y humanista
Columnas de CLAUDIA HERBAS FLORES





















