Más allá de estar a favor o en contra
Conozco a pocas mujeres que no hayan tenido que hacerse un aborto en este país, en serio, si no conoces a ninguna, no es porque no exista una alta cifra de abortos, es porque a ti nadie te lo va a contar. Además, conozco a muchas… demasiadas mujeres que han sufrido algún tipo de abuso sexual; que tú no las conozcas, quiere decir lo mismo de antes, nadie te lo quiere contar.
El problema va también por ahí, si nadie te lo quiere contar es porque tienes una posición radical moralista que no logra entender que estos son problemas sociales prioritarios, que ameritan políticas públicas. Seguro has escuchado decir que nadie quiere abortar, eso es absolutamente cierto, nadie quiere, así como nadie quiere ser violada o violado, así como nadie quiere que sus compañeritos de colegio le emborrachen para provecharse de su inconsciencia, nadie quiere eso, tú tampoco, pero pasa, por desgracia pasa con mucha frecuencia y a demasiada gente.
Así que solo por un ratito olvídate de querer ganar un pedacito de paraíso gracias a tus ideas moralistas, además porque ese paraíso no existe, y ponte a pensar en que necesitamos derechos humanos. Ponte a pensar que por gente moralista o doblemoralista como tú, los abortos se han vuelto un negocio y ese negocio mata y se aprovecha de gente desesperada que toma decisiones desamparadas que marcan toda su vida.
Si mantienes ese discurso de “pero el feto podría salvar al mundo de las pandemias”, no, eso no sucedería, porque nadie que no sea deseado por sus padres puede salvar nada más que así mismo de una vida de pesadilla. En este asunto, de verdad, ni tu opinión ni la mía importan un pepino, lo que importa es que se tomen medidas sociales, políticas de salud pública que frenen todas las desastrosas pandemias que se comen vidas a nuestro lado cada hora y al parecer no nos damos cuenta.
La autora es editora de OH! y de Lecturas & Arte de Los Tiempos
Columnas de CLAUDIA EID ASBÚN





















