Teseracto femenino
Mujer. Mucho se dice, poco se hace. Si le preguntas a una iraní, cuál es su opinión respecto a celebrar este día, tal como sucede en Bolivia cada 11 de octubre, reirá con tristeza y no entenderá cómo es posible hacer una celebración de ese tipo, cuando en su país vive sometida a las leyes morales impuestas por los hombres.
Las opiniones sobre este día son diversas. El mundillo masculino poco opina. Sí felicita. Envía ramos de flores, tarjetas digitales, salutaciones y entrega reconocimientos. Gracias por ello.
El mundo femenino tiene opiniones diversas. Como una figura de muchos lados. Ya no como un poliedro, un prisma que se descompone en millones de colores /opiniones, tampoco como un caleidoscopio, sino como un teseracto.
Pregunté a varias. Una psicóloga me dijo “yo estoy medio peleada con días como éste. Si bien es un buen recordatorio del nacimiento de Adela Zamudio y los logros de mujeres activistas, pienso que ahora es manipulado al antojo, sobre todo por feministas sin norte, estancadas en el odio (volviéndose igual de tiranas que el machismo de antaño). Además de que este día entra (como cualquier otro) en un discurso capitalista muy fuerte, habiendo la idea de tener que comprar algo o regalar algo a la mujer y después todo queda igual”.
Una jubilada me dijo “¿por qué un solo día con flores y regalos? Más bien, el 11 de octubre debería llamarnos a reflexionar sobre la condición y el papel que juega la mujer boliviana en el hogar, la oficina y demás cargos, la mujer tiene que ser reconocida, respetada y apreciada en todas partes”.
Una gerente de ventas pide reivindicar el impacto que tiene la mujer boliviana en nuestra sociedad. Una gestora de prensa me dijo que “debemos luchar por nuestros derechos y por nuestra vida, es recordar a la sociedad que somos valientes, fuertes e inteligentes” y una encargada de marketing apuntaba “es un día para recordar el compromiso que tenemos para lograr una igualdad, para celebrar entre nosotras nuestros logros, ya que es la manera de crecer en conjunto”.
Hay más respuestas. Tantas, como caras puede tener un teseracto. La mitad del mundo tiene una opinión sobre lo que es y significa ser mujer.
Y para quienes se anden preguntando qué es un teseracto, va la definición: es una figura formada por ocho cubos tridimensionales ubicados en un espacio donde existe un cuarto eje dimensional, considerando el primero la longitud, el segundo la altura y el tercero la profundidad y el cuarto el tiempo.
Sólo tomando en cuenta las cuatro dimensiones y la inestabilidad de la relación espacio/tiempo podemos entender cómo es que no sólo las opiniones, sino los roles que juega y viene jugando la mujer en este planeta van cambiando.
Sirva pues este día no sólo para reflexionar al respecto, sino para proyectar una situación de igualdad laboral para las mujeres y que vivamos libres de imposiciones, acosos, amenazas y violencia en todas las sociedades del mundo.
Columnas de MÓNICA BRIANÇON MESSINGER
















