3 años de guerra en Ucrania
La guerra resultante de la invasión de Ucrania por Rusia cumplió tres años ayer, con un balance humano terrible, un impacto geopolítico impensable antes del inicio del conflicto y perspectivas de una paz que, al parecer, estarán marcadas por los intereses económicos de Rusia y EEUU.
Una serie de ataques y contraataques, masacres de civiles ucranianos, como la Bucha y otras localidades, al inicio de la guerra, han sucedido y siguen ocurriendo con un elevado costo de pérdidas humanas y de material bélico.
Aunque no existen datos oficiales precisos de las pérdidas humanas, se calcula que estas superan el millón de muertos y heridos. Las pérdidas rusas, 600 combatientes, resultan en su mayoría por las técnicas de guerra denominadas de “infantería desechable”: envío de numerosas tropas poco experimentadas en primera línea de combate, sin posibilidad de retroceder.
Los ucranianos luchan con las armas que les proveen EEUU y países de la Unión Europea (UE).
Al interior Ucrania hay casi cuatro millones de desplazados que huyeron de la violencia bélica. Muchas ciudades han quedado reducidas a montones de escombros, a menudo falta la electricidad, y las penurias son el pan de cada día.
Con más de 10 millones de ucranianos que escaparon de su país, esta guerra ha desencadenado una de las mayores crisis de desplazados del mundo, según la Agencia para los Refugiados de la ONU (Acnur, por sus siglas en inglés).
Hasta ahora, 6,7 millones de ucranianos han encontrado refugio en otros países europeos, que no cesan de apoyar a Ucrania en su esfuerzo de defensa. Pero que también sufren las consecuencias del conflicto.
Esos efectos fueron primeramente energéticos, debido a la suspensión de las importaciones de gas ruso que hasta antes de la guerra era la principal fuente de energía de países como Alemania, Francia, Italia y España.
El reemplazo de esa fuente de energía, por gas natural transportado desde países del golfo Pérsico encareció los precios de la electricidad en Europa, lo que dificultó la recuperación económica luego de la pandemia de Covid.
El cambio de Gobierno en EEUU, significa un cambio abrupto en el curso de esa guerra, pues la iniciativa del presidente Trump para imponer la paz mediante un acuerdo con su par de Rusia, excluye la intervención de la UE, que se siente amenazada por las ambiciones de expansión territorial de Moscú, y por primera vez en décadas los países europeos aumentan sus presupuestos de defensa.
Ahora, Ucrania negocia con EEUU un acuerdo para la explotación de sus tierras raras, con el fin lograr conservar su integridad territorial y garantías de una paz duradera con Rusia. Las conversaciones están avanzadas y no incluyen el auxilio inmediato a los civiles afectados, programas para la repatriación de desplazados ni la reconstrucción de las ciudades ucranianas destruidas.


















