Delegado episcopal: Una pena que no es restaurativa solo mata a la persona
COCHABAMBA |
José Galo, delegado episcopal de la Pastoral Social Caritas de Cochabamba, profundizó hoy sobre la posición de la Iglesia Católica de rechazar la propuesta de implementar la pena de cadena perpetua en Bolivia para los violadores y asesinos.
“Las penas tienen que ser restaurativas, reconstructora. Una pena que no ayuda a la conversión, al cambio, a restaurar a la persona uno es una pena, es un infierno”.
Galo explicó que los principios de la Iglesia Católica no puede apoyar este tipo de iniciativas porque no toma en cuenta la posibilidad de los individuos de reconstruir su personalidad.
“Una pena tiene que tiene que ayudar al culpable a reconstruir su personalidad, tiene que ayudar a volver a la vida, a darse cuenta, cambiar. Una pena que no da esta posibilidad de restaurar la vida, de reconstruir, no es una pena, mata a la persona”, añadió Galo.
Por su parte el vocero de la Iglesia católica en Santa Cruz, Edwin Bazán, dijo el pasado lunes que aprobar la cadena perpetua en Bolivia para los violadores y asesinos sería un retroceso en el régimen penitenciario del país, porque quitaría a los acusados el derecho de reinserción a la sociedad a través de una rehabilitación.
Asimismo Bazán aclaró ayer que en Bolivia no hay obispos violadores, luego de que el presidente Evo Morales señalara la víspera que si los obispos rechazan la cadena perpetua para violadores de niños es porque estarían defendiendo a religiosos que cometieron estos delitos.
El debate sobre la cadena perpetua derivó de las conclusiones de la Cumbre Judicial realizada el pasado fin de semana en la ciudad de Sucre




















