Un 10 del 10, un mágico Messi mostró que es el 10 mundial
La fecha prometía emoción máxima. Cinco equipos peleaban por dos lugares y medio. Y el inicio no pudo ser más dramático para Argentina: esa potencia futbolera con Messi a la cabeza, comenzó perdiendo 1 a 0, en Quito, contra un eliminado Ecuador. Messi se quedaba sin su –quizás– último Mundial.
Todas las nubes más negras se posaron sobre territorio argentino. Las redes sociales explotaron condenando a todos los jugadores, desde el primero hasta el último, y le aconsejaban al líder del equipo, Lionel Messi, sacar pasaporte catalán, ahora que Cataluña había decretado esa tarde la independencia.
Tras el baldazo de agua fría caído, cuando sólo transcurrían 40 segundos de partido, gol que demoró la independencia, la albiceleste comenzó a tomar oxígeno y salir del ahogo en el que había caído.
Las redes sociales ardían en condenas a su Messias, comparándolo con el inefable D10s –Diego Armando Maradona–, y por primera vez en los últimos tres años, Messi se puso la 10 sobre la espalda y hombros y dijo: “este es mi partido”. Dicho y hecho.
En una noche inolvidable, con las caras largas, tristes y dramáticas, Messi tomó la batuta, comenzó a distribuir juego, a pedir la pelota, a exigir que se la devuelvan.
Fue quizá el hombre que más lo entiende en la selección –el Fideo Di María– quien a los 12 minutos lo habilitó para que el partido en Quito volviese a estar igualado. Era 1 a 1, corría adentro del arco para recoger el balón y volver al centro del campo para dejar en claro que eso recién empezaba.
Él sabía que esa noche podía ser su peor despedida de la selección argentina o su retorno a la gloria. Y eligió el segundo camino.
Tras tres años de fracaso, se calzó el sueño mundialista de todo un país hiperfutbolero, se coló entre defensores ecuatorianos y sacó un disparo veloz, certero e inapelable –como sólo le salen en el Barça–, que se coló en el ángulo rival para decir en la tabla de posiciones que Argentina estaba en Rusia, que su selección era nuevamente mundialista.
Messi ya había regado, y con creces, la merma de gol de esa selección que no embocaba la pelota en el arco rival desde hacía ya cinco partidos. Ese equipo que no pudo con Perú en la Bombonera hace cuatro días, ni con Venezuela.
En el segundo tiempo, el ritmo bajó, hubo intentos ecuatorianos, pero los resultados de otras canchas llevaban tranquilidad a la tropa albiceleste.
Pero Messi sabía que era la noche de su retorno mágico al abrazo con todos los argentinos, y quiso más, quiso llevarse la pelota. Pero para eso necesitaba un gol más. Y lo hizo fácil: encaró con su zurda y la picó sobre el arquero ecuatoriano, en una jugada plagada de lucidez.
Messi, Messi más Messi. Y Argentina Mundialista.
MESSI: “HUBIESE SIDO UNA LOCURA NO IR A RUSIA 2018”
El astro Lionel Messi, que con un triplete y una actuación explosiva lideró el agónico pase de Argentina a Rusia 2018, aseguró que “hubiese sido una locura” quedarse afuera de la máxima competición planetaria.
“Estaba el miedo de quedar afuera. Hubiese sido una locura para Argentina, para nosotros, para todos y sí, obviamente que estaba el temor ese, pero hoy (por ayer) más allá de eso lo supimos jugar”, dijo tras la victoria 3-1 contra Ecuador a la prensa, con la que los jugadores argentinos no hablaban desde hacía casi un año.
Messi fue la gran figura de una selección urgida que apareció para anotarse en la cita mundialista.
No solamente fue el eje de Argentina, sino que también anotó los tres goles con los que su selección volvió al triunfo, con autoridad y que por vez primera ganó en Quito.
OPINIONES
Mauricio Macri. Presidente de Argentina
“El que ahora discuta a Messi, no existe... aquí respiramos fútbol, no hubiese sido bueno para el humor social de los argentinos quedar eliminados”.
Jorge Sampaoli. Director técnico argentino
“La charla antes de entrar fue que todos teníamos que llevar a Messi al Mundial, que Leo se libere”.
Bono. Integrante de U2
“Lionel Messi demuestra que Dios existe”.
Ayer en el recital de U2, en La Plata, provincia de Buenos Aires, se retrasó para ver en pantalla gigante el partido disputado en Quito.

























