“Era un orgullo ser convocado a la Selección”
En generaciones diferentes, pero con sentimientos iguales, el “ser convocado a la Selección siempre fue un orgullo”, coincidieron Renán López, José Issa, Juan Manuel Peña y Marco Antonio Sandy, jugadores emblemáticos que vistieron la Verde y corearon el Himno Nacional en Sudamericanos, Copa América, eliminatorias y el Mundial.
El cochabambino López, que vistió los colores del combinado nacional en aquel glorioso campeonato Sudamericano de 1963, comentó que en su generación todos los futbolistas recibían la convocatoria con mucho orgullo y felicidad, pese al poco tiempo que disponían los jugadores de ese entonces, debido a que cada uno tenía una fuente laboral. “Se trabajaba cuando estábamos concentrados, así que era un poco complicado, pero igual nos poníamos a disposición”, dijo.
Por su parte, el exgolero de la Verde desde 1962, José Issa, señaló que “estar en la Selección era lo mejor que le podía pasar a cualquier persona”, porque significaba representar los colores del país.
Asimismo, contó que en sus épocas los jugadores “no se concentraban en hoteles cinco estrellas”.
“A nosotros nos llevaban a dormir en camas comunes en el estadio Hernando Siles o el hotel Cerro Verde, en La Paz, que era de mala muerta, ahí nos metían sin ningún control”, apuntó. Luego, acotó que después ya los concentraron en el Colegio Militar en Irpavi, en La Paz, y en el hospital Psiquiátrico de Cochabamba, en la preselección de Bolivia rumbo al Sudamericano de 1963, donde la Selección nacional logró el título en casa.
“Pero era lo mejor que uno podía tener. Si es tu profesión y llegas a la Selección, es lo más hermoso, ahí deben borrar cualquier problema”, resaltó.
Mientras, Peña, el excapitán de la Selección que jugó 85 partidos internacionales con la Verde, resaltó que para los jugadores que militaban en el exterior una convocatoria era una “forma de agradecerle y retribuirle al país toda la suerte que teníamos de jugar afuera”. Luego, señaló que para asistir a una convocatoria tenía que viajar por más de 25 horas.
“En mi época no habían las facilidades que hay ahora. Hoy se puede viajar directo de Europa, antes teníamos que esperar en los aeropuertos. Yo tenía tres opciones para venir: por Buenos Aires (Argentina), Sao Paulo (Brasil) o por Estados Unidos. Y la verdad era largo el viaje, pero se me hacía bastante corto por las ansias que tenía de representar al país y escuchar el Himno Nacional”, relató.
Después, reconoció que por los compromisos con sus equipos de la Liga española donde jugó (Valladolid, Villarreal y Celta) y el “estrés físico” no asistió un par de veces a las nominaciones de la Verde. “No participé en dos Copas América (Colombia 2001 y Perú 2004), porque llegó un momento en que venir (a Bolivia), jugar, otra vez viajar por 25 horas, jugar otra vez el fin de semana (en España), sin descanso, por todos los campeonatos que teníamos (Champions, Europa League, Copa del Rey), era desgastante, y por la edad que tenía también”, contó. Luego, resaltó que los técnicos (Carlos Aragonés y Ramiro Blacutt, respectivamente) comprendieron su situación. “Entendieron porque sabían de mi situación y lo aceptaron de esa forma. Pero para mí fue difícil decirle no a la Selección”, reconoció.
Entretanto, Sandy, el jugador con mayor número de partidos con la Verde (93), comentó que ser convocado a la Selección es el sueño de cualquier futbolista. ”Yo esperaba todas las nominaciones con una emoción enorme”, apuntó.
En tanto, resaltó que hubo una temporada, en 1993, cuando pasó tres o cuatro años en concentración por cumplir con los cotejos de su club Bolívar, en la Liga y Libertadores, además, con la Selección.
“En nuestra época llegamos a tener sólo tres días de descanso”, dijo. Después, remarcó: “Para mí nunca fue sacrificio, era esfuerzo, porque hacía lo que me gusta. A mí me apasiona el fútbol”.
OPINIONES
Renán López. Exjugador de la Selección
“Una convocatoria es algo trascendental”
“Toda convocatoria debe tomarse con la mayor satisfacción y orgullo porque en cualquier actividad de la vida, estar en la representación de un país, constituye el momento más trascendental e importante de la vida de las personas; pensando en eso, que los jugadores traten de encontrar superación para llegar a la Selección”.
José Issa. Exarquero de la Verde
“Por la Selección hay que hacer sacrificios”
“Para estar en la Selección hay que hacer cualquier tipo de sacrificio, y a aquellos jugadores que piensan en renunciar que lo piensen dos veces, que no se fijen en personas, porque eso no vale, lo que vale primero es la Selección y Bolivia. Uno cree que el fútbol dura toda la vida y eso no es toda la vida: se acaba”.
Juan Manuel Peña. Exjugador de la Selección
“Estar en la Selección es lo mejor”
“Tiene que pensar bien las cosas (los jugadores que renuncian), y cuando toman una decisión que sea asumiendo la responsabilidad que conlleva. Yo alguna vez dije que no venía porque tuve mucho estrés físico por la competición que yo tenía en Europa, en la mejor Liga del mundo, era muy pesada. Pero vestir la casaca de la Selección fue lo mejor”.
Marco Sandy. Exjugador de la Verde
“La Selección es algo muy especial”
“(A los jugadores de la Selección) tienen que tratar de ser mejor día a día. Entiendan que defender los colores de la Selección es algo especial. Que lo hagan con ímpetu y responsabilidad, también deben tomar en cuenta que primero es ser futbolista profesional. Siempre debe haber amor por el país y sobre todo por la camiseta”.
“LOS QUE RENUNCIAN SE VAN A ARREPENTIR”
Ante las últimas renuncias de los jugadores a la Selección, José Issa, exarquero de la Selección, comentó que ante todo problema personal primero está la Verde. En ese sentido, señaló que los futbolistas antes de renunciar deben analizar que la carrera de un jugador es corta. “Yo creo que es una falta de madurez, la Selección no tiene que ver con las personas, se equivocan porque algún día se van a arrepentir, porque el fútbol no es toda la vida. Tiene su época y después dirán por qué no fui a la Selección. Como a mí me gustaría estar ahora en la Selección”, dijo.
Por su parte, Marco Antonio Sandy y Juan Manuel Peña prefirieron abstenerse de un comentario directo hacia los jugadores que se alejaron de la Selección, sin embargo, coincidieron en que “cada uno tiene su motivo”.
“Hay algo que siempre he defendido y voy a defender: ser parte de la Selección no tiene punto de comparación, pero también hay que entender que todo tiene que ser equilibrado de ambas partes, cuáles son los motivos (por los cuales renunciaron los jugadores). En nuestra época llegamos a tener sólo tres días de descanso. Es obvio que no todos pueden resistir ese ajetreo porque uno se cansa física y mentalmente. Cada uno siente de distinta manera las cosas. Es difícil poder opinar por los demás, uno opina de lo que vive y piensa. Porqué para mí siempre fue esencial estar en la Selección”, comentó Sandy.
Mientras, Peña indicó: “Cada persona tiene su forma de ver las cosas. Yo pienso que uno tiene que ser responsable de sus actos, y los que renuncian o piden no ir a la Selección tendrán sus motivos, quizá para ellos valen más otras cosas. Eso está en cada uno. Personalmente sentía orgullo de vestir los colores de mi Selección y reencontrarme con amigos, compañeros y afición. Eso te marca. Para mí escuchar el Himno era un orgullo enorme de sentirse parte de un país, porque sabíamos que si veníamos, sea cual sea la situación del país, y conseguíamos una victoria, a la gente se le olvidaban los problemas”.
En los últimos meses renunciaron de manera formal a la Selección Ronald Raldes y Marcelo Martins; y de forma indirecta, Pablo Escobar.
LOS TIEMPOS CAMBIARON
Renán López, exjugador de la Selección, señaló que en épocas anteriores, desde la primera selección boliviana en 1926, los futbolistas no percibían ningún bono de presentación a la Selección, menos un sueldo en su club. Hecho que complicaba su presencia en la Verde, pero igual asistían.
Por su parte, José Issa comentó que incluso los mejores jugadores de la historia murieron en una pobreza, ante la indiferencia de las autoridades deportivas. “Nadie recibía ni un centavo, en el caso de Mario Mena y Víctor Agustín Ugarte (jugadores de la Selección desde 1950), murieron muy pobres, hasta tuvieron que pagarse su entierro”, resaltó.
Mientras, Marco Sandy señaló que si bien en su época recibían el bono de presentación también existió el amor a la camiseta. “Hay mucha gente que dice que por la Selección hay que asistir gratis. Y yo les preguntaba (a los periodistas) por qué no transmiten gratis los partidos”, finalizó.


























