Panamericanos finalizan con EEUU con oro y polvareda
Los Juegos Panamericanos tocaron fin ayer. Estados Unidos se llevó a manos llenas el oro que había en Lima 2019, aunque sobre el final debió encarar el escándalo por unos gestos de protesta -de “índole política”- de dos de sus atletas premiados.
Brasil, entretanto, sale con el segundo mayor cargamento de oro y los peruanos, grandes anfitriones, pasan la antorcha a Santiago tras haber organizado unos Juegos que desafiaron el frío y la humedad, que rompieron sus propios récords en 50 años. Después de 17 días de competencias, concluye la cita multideportiva más grande del planeta antes de que Tokio 2020 abra sus puertas.
Y el continente vio una vez más el poderío estadounidense con una delegación B y, sobre el final, manifestaciones de aparente “índole política” de dos medallistas en ceremonias de premiación. Race Imboden se arrodilló tras colgarse el bronce en florete individual de esgrima y después publicó un tuit en el que, además de declararse “honrado por representar” a su país, anotó:
“Mi orgullo se ha reducido por las múltiples insuficiencias en el país que llevo con tanto orgullo en el corazón. Racismo, control de armas, maltrato a los inmigrantes”.
Mientras, Gwendolyn Berry alzó su puño derecho desnudo tras ganar el sábado el oro en lanzamiento de martillo femenino, al estilo de John Carlos y Tommie Smith -también afroamericanos- en los Juegos Olímpicos de México 1968- cuando levantaron sus puños cerrados, envueltos en guantes negros para denunciar la injusticia racial en Estados Unidos y en apoyo al movimiento “Black Power”.
Ayer el Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos dijo que evalúa las “consecuencias” frente al irrespeto de ambos al compromiso de todos los deportistas de la delegación de “abstenerse de manifestaciones de índole política”, según dijo en un mensaje enviado ayer.
Volviendo a lo estrictamente deportivo, Estados Unidos mejoró en Lima su cosecha de hace cuatro años en Toronto 2015 (120 oros contra 103 de la pasada cita), sin permitir grandes sorpresas ni que Brasil se acercara demasiado. Y aunque conquistó la natación, sufrió más en el atletismo. En las piscinas acapararon 21 de las 36 doradas en disputa y en las pistas obtuvieron siete oros contra seis de Brasil y seis de Jamaica. La gimnasta Evita Griskenas y las nadadoras Margo Geer y Claire Rasmus, con cuatro oros cada una, fueron los atletas que más visitaron lo más alto del podio en estos Panamericanos. Las tres le dieron más brillo a la actuación de Estados Unidos, que sólo dos veces, Buenos Aires 1951 y La Habana 1991, no han sido amos y señores del deporte panamericano. Y aunque la corona siempre fue de Estados Unidos, Brasil apareció en estos juegos para llevarse el segundo cargamento de oro más grande.
Con 55 doradas -la mitad del botín estadounidense-, la delegación auriverde tuvo su mejor rendimiento desde 1963, cuando quedaron detrás del líder en la fiesta de Sao Paulo.
México, que llegó precedido de la controversia por el recorte de fondos públicos para el deporte y escándalos de corrupción en la dirigencia, se ubicó en el tercer puesto con 37 oros. El cuarto lugar fue para Canadá (35) y Cuba cerró el Top Cinco con 33.

























