Cusco, el “ombligo del mundo”
HISTORIA | ESTA CIUDAD PERUANA ATESORA LO MÁS IMPORTANTE DE LA CIVILIZACIÓN INCA. TRATE DE VISITARLA CUANDO PUEDA, NO SE VA A ARREPENTIR.
Cusco es una ciudad repleta de historia, por lo menos en su casco viejo que es peatonal. Pero ahora también está copada por automóviles (particulares y públicos) ni bien se sale del casco histórico, lo que hace que uno regrese a la realidad de las ciudades donde las calles no son suficientes para tanto vehículo, lo cierto es que es muy diferente estar atascado en una calle gris cualquiera, que en alguna de las calles cusqueñas donde, en cada lugar que uno vea, hay algo que sorprende.
Si bien el casco viejo y las ruinas que rodean a Cusco, sobre todo Machu Picchu, son los atractivos principales de la llamada Ciudad Imperial, lo cierto es que hasta la calle más a trasmano tiene su encanto para quien sabe observar. Mucha de la ciudad, y no solo en la parte histórica, sigue conservando los muros incaicos que se mezclan con los balcones coloniales, como mudos testigos de que en este lugar alguna vez reinaron los incas poderosos que construyeron su imperio en base a los esclavos, y que luego fueron masacrados por los invasores españoles.
ESTA HERIDA NO SE CIERRA
Los guías turísticos constantemente recuerdan que los españoles llegaron a Cusco y mataron a miles de indígenas, muchos de ellos muertos sin necesidad de las espadas, sino por las enfermedades que los europeos trajeron con ellos como el sarampión, la sífilis o la viruela. También cuentan cómo, sobre los inmensos templos incaicos, los españoles construyeron iglesias, en un intento de borrar las creencias de los incas y reemplazarlas por su fe.
Muestra de ello es el sitio de Coricancha (en quechua: Quri Kancha, 'templo dorado'), donde está construido el Convento de Santo Domingo. En el lugar se conservan muchas construcciones incas que fueron descubiertas por arqueólogos, y también el enorme jardín donde en la época de los incas, hubo figuras de tamaño real de hombres y mujeres hechas en oro. Las paredes de todo el templo estaban revestidas por paneles de oro puro, pero ahora no queda nada.
Sin embargo visitar el lugar es conocer la genialidad de los incas y sus dotes de ingeniería que lograron que, durante el terremoto de 1950, donde la mayoría de construcciones españolas se quebraron o sufrieron algún daño, a las edificaciones incas se les mueva una piedra unos cuántos centímetros. Solo una.
NO SOLO MACHU PICCHU
Si es que no tiene tiempo para visitar Machu Picchu, o no está al alcance de su bolsillo, porque hay que admitirlo, es caro, (juntando el boleto de entrada y el tren o bus, suma alrededor de 250 dólares o más por persona) puede comprar el boleto turístico completo, que cuesta 140 soles (280 Bolivianos) y que le permite ingresar durante varios días a todos los atractivos turísticos de la ciudad, exceptuando Machu Picchu que tiene un costo aparte.
Entre estos atractivos se destacan las ruinas de Sacsayhuamán (en quechua Saqsaywaman, de saqsay, lugar de saciarse, y waman, halcón, es decir, "Lugar donde se sacia el halcón"), que muestran el esplendor absoluto de la época inca más poderosa, la del inca Pachacutec.
Luego puede conocer las ruinas de Piquillacta, la imponente Catedral de Cusco, las ruinas de Tambomachay en castellano o Tampumachay (quechua: tampu mach'ay, lugar de descanso) donde se quedaban los chasquis, mensajeros de los incas, y otros viajeros, y que a pesar de los años sigue manteniendo el caudal de las aguas que alimentan el lugar, intacto.
Y además, para los que les gustan los museos, la lista es larga y completa. Desde el museo precolombino hasta el museo del cacao, Cusco tiene alrededor de 20 museos para visitar.
Para los gustosos del buen comer, la lista es aún más amplia, pero recuerde que no siempre por ser caro, un lugar es mejor. Alrededor de la plaza de Armas, los restaurantes suben de precio, pero basta pasar una cuadra para encontrar la misma comida a precios más económicos.
Lo mismo sucede con los hoteles y alojamientos. Todos aquellos situados cerca a la plaza de Armas, cuestan más, pero hay opciones un poco más alejadas que son hasta mejores y mucho más baratas.
Tenga en cuenta también que si quiere hacer una excursión guiada, debe asegurarse de que la agencia que le ofrece los servicios, esté acreditada oficialmente. Hay muchas agencias que no tienen permiso y que operan ilegalmente. No cumplen con lo ofrecido y pueden arriesgar la vida de sus clientes. Hay agencias acreditadas que no cobran mucho (25 soles o al cambio alrededor de 50 Bolivianos), y le dan toda la seguridad al turista. Si quiere comprar artesanías, lo mejor es ir al mercado San Pedro, donde las encontrará mucho más económicas.
Cusco es una ciudad con mucha historia, y también con una fuerte movida cultural y de entretenimiento, no solo hay museos, también hay bares y discotecas para quien busca divertirse y conocer la noche cusqueña. Los turistas son la sangre de este lugar, y estos pueden encontrar ofertas para todo bolsillo. Definitivamente es un lugar que hay que visitar por lo menos una vez en la vida. Le aseguro que no se va a arrepentir.


























