El Chile de Gabriel Boric (II)

Columna
Publicado el 29/12/2021

Gabriel Boric debió disputar el liderazgo en las primarias del bloque de izquierda con Daniel Jadué, representante de una línea social que no depende 100% de la anquilosada dirección comunista. A pesar de que todas las encuestas, sin excepción, daban como ganador a Jadué, se impuso Gabriel Boric. Y bien, hoy lo sabemos: esas primarias no fueron secundarias. En ellas, Gabriel Boric comenzó a diferenciarse del dogmatismo comunista y a levantar una línea social dirigida al corazón del centro político chileno. El miserable resultado electoral de la candidata Yasna Provoste solo puede ser explicado por la fuga de gruesos contingentes centristas hacia el —todavía— extremo, representado en la figura emergente de Boric.

Había definitivamente aparecido un líder que iba más allá de los desordenados partidos que lo respaldan. Para muchos, Boric es el líder de la revolución constitucional chilena. Con lo que casi nadie contaba era que, si los acontecimientos comenzados en 2019 conformaban una especie de revolución, debería emerger, como ha ocurrido siempre en casos similares, una contrarrevolución. Y esa “contrarrevolución” no solo surgió, además resultó vencedora en las elecciones presidenciales de noviembre de 2021, representada en el discurso levantado en contra del desorden, de la violencia y del caos, por el extremo conservador José Antonio Kast. Con razón Ricardo Lagos dijo, el fenómeno Kast fue un producto del ultraizquierdismo chileno.

Boric está bien asesorado y aprende rápido, no se puede negar. Comprendiendo donde yacía la fuerza magnética de Kast, decidió disputar el centro político al inteligente conservador. Todo su discurso de la segunda vuelta debe ser entendido en el marco de esa intención. Por de pronto, separó su retórica de la del PC, estableciendo desde un comienzo su repudio a los tres gobiernos no-democráticos del continente, los de Venezuela, Nicaragua y Cuba, produciendo así grietas en donde nadie imaginaba que podían aparecer, al interior del mismo PC. En segundo lugar, dejó claro que la continuidad democrática del país estaba estrechamente ligada al proceso de su reconstitucionalización, haciendo aparecer a Kast como un agente disruptivo frente a esa continuidad. En tercer lugar, logró sentar los pilares que pueden llevar a la formación de —vamos a decirlo con las palabras de Gramsci— un nuevo bloque histórico. Un bloque a ser construido sobre la base de una alianza estratégica entre dos izquierdas: la nueva representada en el FA en alianza con el PC y la antigua, representada por los partidos de la ex Concertación. Al llegar a ese punto, Boric entendió el mensaje de Ricardo Lagos: la extrema izquierda no ayuda sino dificulta la reconstitución democrática del país.

No las tendrá fácil Boric en la puesta en marcha de su proyecto político. De hecho, es representante de diversas izquierdas: la izquierda rabiosa de las multitudes violentas del estallido social, la izquierda de los movimientos identitarios, la izquierda dogmática del PC. Y a esas izquierdas se suma ahora la centroizquierda, con sus partidos clásicos, el PPD, los socialistas y los socialcristianos. Mantener la unidad entre tantas fracciones de izquierdas será un enorme problema. Pero aún más importante será impedir la reconstitución de la unidad de todas las derechas bajo la conducción mesiánica de un líder populista, José Antonio Kast u otro similar.

Boric debe saber ya que detrás de los antiguos y de los nuevos partidos de la derecha, UDI, Chile Vamos, Evópoli, los regionalistas independientes, más los Republicanos de Kast, hay tres fracciones que no siempre concuerdan entre sí: la antigua derecha conservadora, la centro derecha democrática y la derecha extrema republicana. Si Boric, por alguna mala inspiración, decidiera apoyarse más en los extremistas que habitan en el FA que en los centristas, la derecha no tendrá más alternativa que unirse bajo la conducción de un líder único, en este momento, Kast. El choque de trenes estaría progamado.

Quisiera finalizar este artículo con una reflexión teórica.

Dicha reflexión tiene que ver con las profundas transformaciones del paisaje político chileno. Al observarlas, el sociólogo José Joaquín Brunner llegó a la conclusión de que Chile no solo tiene una loca geografía territorial sino, además, electoral. Correcta observación. No obstante, cabría agregar que esas transformaciones no solo tienen lugar en Chile pues son inherentes a la mayoría de las naciones del occidente político, incluyendo a muchas latinoamericanas.

Como consecuencia de las profundas transformaciones habidas en los espacios de la producción material, sobre todos las que devienen de la globalización de los mercados (incluyendo el mercado laboral y las enormes migraciones intercontinentales), ha tenido lugar de modo paralelo, una transformación radical de la realidad política en las democracias occidentales.

Para decirlo en breves palabras, en Chile como en otros países ha dejado de existir una sociedad de clases —en el sentido marxista y no marxista del término— para dar lugar a una nueva sociedad de masas. Pero esta sociedad de masas —aquí está el nudo del problema— no es una restauración de aquella que algunos autores analizaron en los primeros decenios del siglo XX. Los estudios sociológicos de un Gino Germani o de un Torcuato di Tella, los económicos de la antigua Cepal y los filosóficos de un Ortega y Gasset (La rebelión de las masas), no nos sirven para entender a la sociedad de masas del siglo XXl.

Mientras la primera sociedad de masas fue el resultado de dos procesos no siempre confluyentes: urbanización e industrialización, la segunda es un resultado de la desintegración social. Mientras la primera llevó a la sociedad moderna, la segunda no se sabe aún adónde lleva. Las masas de hoy —no siempre pauperizadas— no provienen de la ruina del mundo agrario, al margen de las ciudades, sino del interior de las propias ciudades. Las interconexiones sociales son cada vez más débiles. El exótico Partido de la Gente del más exótico Franco Parisi, es solo un síntoma que muestra como la desintegración social puede traducirse además en una desintegración cultural y política. Las bandas violentistas plegadas al estallido social chileno podrían también, bajo otras condiciones, servir como carne de cañón a los populismos de derecha. Si se dan esas condiciones, el clamor por alternativas autoritarias será cada vez más fuerte. Ese es el difícil Chile que espera a Gabriel Boric.

Lo dicho vale como epílogo y también como enunciado.

 

El autor es filósofo, polisfmires.blogspot.com

Columnas de FERNANDO MIRES

07/04/2023
Pilatos debía poner en forma de juicio un veredicto ya decidido. Era y es la lógica de los funcionarios de Estado. Roma era una república de derecho y el...
04/01/2022
El electricista que cada cierto tiempo viene a casa, hombre inteligente y afable, apareció, sin mascarilla, para cambiar algunos enchufes. “¿Usted está...
03/01/2022
Tranquilo, no los voy a agredir. Por el contrario, los voy a tomar en serio. Solo quiero entender por qué hay personas que no quieren vacunarse contra la...

Más en Puntos de Vista

VUELTA
HERNÁN TERRAZAS E.
02/06/2026
ÁGORA REPUBLICANA
CARLOS HUGO MOLINA
02/06/2026
LA LUZ Y EL TÚNEL
RÓGER CORTEZ HURTADO
02/06/2026
DEBAJO DEL ALQUITRÁN
ROLANDO TELLERÍA A.
01/06/2026
LA MADRIGUERA DEL TLACUACHE
DANIELA MURIALDO LÓPEZ
31/05/2026
CARTUCHOS DE HARINA
GONZALO MENDIETA ROMERO
31/05/2026
En Portada
La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia lanzó un ultimátum contra el Gobierno. El sector le dio un plazo de 48 horas para que el presidente Rodrigo...
El canciller Fernando Aramayo afirmó que la presencia de actores extranjeros en reuniones de los sectores movilizados constituye una prueba de un proceso de...

Las ciudades de La Paz y El Alto cumplen este martes 32 días de cerco de los sectores movilizados que piden la dimisión del presidente Rodri Paz.
El Distrito Comercial La Paz de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó este martes que envío gasolina y garrafas de GLP a 13 municipios de...
El presidente del Estado, Rodrigo Paz, aseguró ayer  que su “paciencia” y “vocación democrática de la reconciliación” dará fruto y en los siguientes días...
Luego de un mes y tres días de bloqueo de carreteras en el país, los efectos de la medida ya comenzaron a agudizarse en Cochabamba con el aislamiento por los...

Actualidad
El canciller Fernando Aramayo afirmó que la presencia de actores extranjeros en reuniones de los sectores movilizados...
La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia lanzó un ultimátum contra el Gobierno. El sector le dio un plazo de 48...
Las ciudades de La Paz y El Alto cumplen este martes 32 días de cerco de los sectores movilizados que piden la dimisión...
El Distrito Comercial La Paz de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó este martes que envío...

Deportes
Bolivia destacó en el Campeonato Panamericano de Karate Senior, U21 y Parakarate que se disputó hasta el domingo en Río...
Dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) reprogramaron las fechas 11, 12 y 13 del campeonato de la...
El Mundial 2026 no solo será histórico por su formato de 48 selecciones y 104 partidos, sino que también marcará un...
La boliviana Benita Parra logró la medalla de bronce en la prueba de 5.000 metros planos, para damas, en el Campeonato...

Tendencias
En un esfuerzo conjunto por la preservación de la vida silvestre, el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), a...

Doble Click
La agenda cultural de Cochabamba en la semana 23 de 2026 tiene en cartelera al ensamble Anima Cantis, a la banda El Che...
El ámbito artístico y cultural del país se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Carmen Amanda Tomsich...
La poesía vuelve a ocupar un lugar protagónico en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra (Filsc),...
Es mi deber advertirles que lo que van a leer son algo más que cuentos; son un regalo sí, pero son un presente griego.