Urge un plan para la basura
El municipio de Cochabamba está nuevamente en una carrera contra el tiempo por el plazo que estableció la justicia ambiental para el funcionamiento del relleno sanitario de K’ara K’ara y así evitar un posible nuevo conflicto que “inunde” de basura la ciudad en la que viven más de medio millón de habitantes.
El fallo judicial que fijó el 7 de diciembre de 2025 como plazo para el cierre definitivo del botadero exige que se busque una alternativa para la disposición final e industrialización de los residuos sólidos que genera la población citadina y fácilmente superan las mil toneladas por día.
La justicia dispuso además el pago de una compensación económica para la zona afectada por el “sacrificio ambiental”. Por más de 20 años, el relleno sanitario de K’ara K’ara ha sido la única alternativa para la disposición final de los residuos.
¿Cuánto avanzaron las autoridades y las instituciones en los últimos cinco meses para hallar una alternativa al manejo de la basura en la ciudad de Cochabamba?
Entre los avances que se han conocido están la conformación de las mesas de trabajo con los vecinos, dirigentes, autoridades municipales, la Gobernación de Cochabamba y los alcaldes de la región metropolitana.
También, se volvió a lanzar una licitación para el manejo e industrialización de la basura, y el cierre técnico del vertedero. Sin embargo, la convocatoria se ha convertido nuevamente en un motivo de conflicto con los dirigentes de K’ara K’ara.
La justicia agroambiental dispuso, en mayo pasado, cuatro tareas urgentes para avanzar con el cierre del botadero y el manejo de la basura en el municipio de Cercado.
Mediante su Auto de Vista 53/2025, de mayo pasado, el Tribunal Agroambiental determinó conformar una mesa técnica con los siguientes temas: identificar los puntos de desacuerdo (1), las acciones propuestas para superarlos, el grado de participación (2), compromiso de cada uno de los actores involucrados (3) y el plan de cierre del relleno sanitario (4).
Además, ese tribunal especificó las acciones que deben ejecutarse, como el cumplimiento obligatorio del cierre del vertedero para evitar un nuevo conflicto por la basura en la ciudad.
Cochabamba difícilmente podrá soportar una nueva crisis de la basura, al menos, como la última que provocó que más de seis mil toneladas de residuos se acumulen en las calles, casas, mercados y hospitales.
Ante el fin de este plazo es urgente que las autoridades municipales y departamentales avancen propuestas viables y se superen los principales obstáculos que impiden que Cochabamba avance hacia una metrópoli sostenible y un modelo ambiental en el manejo de los residuos sólido.
Tal tarea no es solo una prioridad del municipio de Cercado, sino de todos los que integran la región metropolitana que tienen el mismo problema, porque el manejo de los residuos no ha mejorado y se realiza a cielo abierto.





















