Iris Ocampo: La hija cóndor es el resultado de muchos años de trabajo
Los éxitos que va cosechando en el contexto internacional el filme “La hija cóndor”, del cineasta cochabambino Álvaro Olmos Torrico, es el reflejo del trabajo laborioso que desplegó el equipo de producción del filme, del que forma parte Iris Sigalit Ocampo Gil erigiéndose como el pilar fundamental para plasmar el proyecto tras seis años de intenso trabajo.
Iris, ¿cómo nace la idea de llevar adelante el proyecto?
Llevo más de seis años trabajando junto a Álvaro, desde que el proyecto estaba en etapa de desarrollo. Al principio, mi participación se limitaba a la producción ejecutiva y a mi aporte desde mi formación como doula. Sin embargo, debido a la temática del proyecto y a la historia de mujeres y parteras, me impliqué mucho más y acompañé a Álvaro en la etapa de investigación. Fue entonces, junto a Aniceto Arroyo (productor ejecutivo nacido en la comunidad), donde empezamos a buscar parteras tradicionales en diferentes comunidades y departamentos, principalmente en los valles Cochabambinos.
¿Cómo ha sido el proceso de producción de “La hija cóndor”?
Ha sido un camino largo y complejo. Conseguir los fondos necesarios para cubrir una película de las características técnicas y artísticas que queríamos nos tomó muchos años y no se hubiera logrado si no fuera una coproducción boliviana (Empatía Cinema), peruana (Ayara Producciones) y uruguaya (La Mayor). Como países hermanos, se han comprometido con el proyecto incondicionalmente y, de igual forma, hemos podido lograr conseguir el apoyo de Ibermedia y fomento al arte Audiovisual Bolivianos del Sueño Bicentenario y aportes de las casas productoras.
De igual forma, fue un reto filmar en la comunidad de Independencia y la ciudad; filmamos una gran parte de la película en comunidades de Ayopaya. Con el equipo nos ha tocado hacer grandes esfuerzos de producción y logísticos para garantizar un rodaje óptimo y condiciones para nuestro equipo técnico y cast. Al igual que filmar en comunidades, ha requerido estrategias logísticas para lograr la participación de diferentes comunidades alejadas en la película. Pero todo el esfuerzo valió la pena y estamos muy orgullosos y agradecidos con el municipio de Ayopaya, que se han sumado a la película.
¿Cómo fue el proceso de selección de los protagonistas para el filme?
Este fue uno de los procesos más delicados que hemos tenido y donde Álvaro puso mayor atención al detalle. En el caso de Marisol Vallejos, Álvaro la vio en TikTok y tenía claro que era ella; nos juntamos, hicimos pruebas y confirmamos que era nuestra Clara. El caso de doña María Magadalena Sanizo fue mucho más complejo porque tuvimos que realizar un casting abierto, junto con el departamento de casting de la película, al que asistieron masivamente señoras de diferentes ciudades y sectores de Cochabamba. Pero al final, Álvaro hizo las pruebas y ensayó con doña María, y decidió que, sin duda, sería ella y que podría sostener un personaje tan fuerte como Ana.
¿Alguna anécdota en el rodaje?
Tenemos muchas, pero en lo personal, algo que me marcó fue el primer día de rodaje. Llovió tanto que nos despertamos y se había ido hasta la luz. Al ser caminos de tierra y montañas, parecía que se había caído el rodaje de ese día. Y eso representaba una gran pérdida. Sin embargo, todo el equipo se puso a trabajar con tanto compromiso que nos alentó a seguir. Las tomas salieron increíbles, lo que parecía algo malo terminó siendo una bendición. Cuando salió el sol, nos visitó un cóndor, donde Aniceto y nuestras actrices y actores de la comunidad festejaron y nos dijeron que era una señal de bendición. Cierto o no, así lo sentí en ese momento y en todos los que vinieron hasta ahora.
¿Fue complicado trabajar junto a Álvaro Olmos?
No creo que complicado sea la palabra, Álvaro es una persona exigente y perfeccionista con su trabajo en general, pero creo que eso nos obligaba a todos a dar lo mejor de nosotros. Pero, por lo demás, es un cineasta muy sólido, con la visión muy clara de qué quiere y cómo lo quiere mostrar, y eso ayudaba mucho a los diferentes departamentos a trabajar, al igual que su forma tan resolutiva a la hora de presentarse algún percance. Para mí, es una gran satisfacción haber trabajado con él. Admiro su labor, desde que era muy joven, y ahora es un orgullo estar trabajando lado a lado con él en esta película. Esperemos que sea la primera de muchas.
¿A qué le atribuye el éxito de la película?
Creo que este es el resultado de muchos años de trabajo, de perseverancia y de las ganas de lograr una película completa en todos los sentidos. Álvaro fue muy dedicado desde los inicios con la investigación y desarrollo del guion y proyecto como con la propuesta estética y musical. Eso nos llevó a que se sumaran a la película personas de la talla del galardonado director de fotografía Nicolás Wong. Al querer que sea una película con gran potencial, nos exigimos niveles altos en lo técnico, narrativo, personal y artístico, buscando siempre, y principalmente, mantener la esencia que el director quería.
¿Se imaginaron cosechar galardones en tan poco tiempo?
Sabíamos que a la película le iba a ir bien porque teníamos plena confianza en el resultado. Sin embargo, estamos gratamente sorprendidos por los logros que está cosechando, y no podemos estar más agradecidos y contentos con todo lo que estamos viviendo.
¿A cuántos festivales tienen planificado asistir y qué perspectivas tienen de seguir sumando premios?
Actualmente, nos encontramos realizando una gira por doce festivales en Europa y, posteriormente, iremos a Guadalajara y Medellín. Sin duda, estos espacios están siendo fundamentales para la película y nos alegra estar llevando nuestro cine y cultura a más lugares. Esperamos seguir cosechando buenas noticias en cuanto a premios, pero nuestro objetivo principal es llegar a más países y públicos para que conozcan nuestra película, ya se está realizando.
¿Cuándo se estrena el filme en Cochabamba?
La película llega a las salas nacionales en mayo. Invitamos cordialmente a toda la población a acompañarnos y disfrutar “La hija cóndor” en los cines de Bolivia. ¡Los esperamos!


















