Cabildo para reducir sueldos de asambleístas
El reciente cabildo realizado en El Alto y promovido por el senador suplente Nilton Condori, de Unidad Nacional, determinó, entre otras demandas, exigir la reducción de lo que ganan los parlamentarios, “en un 50%, porque no es posible que exista tanto privilegio mientras que el pueblo sufre para llevar el pan de cada día a su casa. La crisis es para todos”, dice el documento que contiene las conclusiones de ese encuentro.
El pedido de Condori y de los participantes del cabildo no es fruto del momento; sino, el resultado de un proceso que comenzó en enero pasado, cuando el senador suplente cuestionó duramente el salario que perciben los asambleístas nacionales por el trabajo que realizan.
A pocos meses de asumir su mandato y de conocer el trabajo legislativo Condori fustigó a sus colegas al aseverar: “No sé porque ganamos 23.000 bolivianos”. Y propuso que esa cifra se reduzca pues así estaría más acorde con su desempeño y la realidad económica del país.
“Deberíamos ganar todos 10 mil bolivianos, no sé por qué ganamos 23 mil bolivianos, no hacemos nada, no hacen nada, puros vagos son prácticamente”, protestó, en enero pasado.
Con esas declaraciones Nilton Condori, un profesor rural y parlamentario suplente, inició una campaña nacional que incomoda a sus colegas. Su iniciativa prosperó hasta llegar al cabildo del sábado.
En esa concentración el tema salarial se convirtió en el punto central, pero no fue el único, debido a que se introdujeron demandas distintas relacionadas con la tierra y la eliminación de la renta vitalicia de los expresidentes, la venta de una gasolina de mejor calidad y la abrogación de la Ley 157, que autoriza al Instituto Nacional de Reforma Agraria(INE) la conversión voluntaria de la pequeña propiedad a mediana con fines de acceso al crédito rural.
En un país donde persisten las desigualdades y la economía aún está en recuperación es lógico que una demanda de reducción de salarios tenga eco. Sin embargo, es necesario analizar los pros y contras que tendría una medida de estas características y evitar que se convierta en un pretexto para movilizaciones que, en realidad, podrían tener otras intenciones.
El solo hecho de reducir el salario o al contrario de aumentarlo no asegura un mayor compromiso con el país.
Es importante hacer la diferencia entre declaraciones demagógicas y propuestas con sustento que puedan ayudar a que cada uno de los bolivianos a tener mejores condiciones para su desarrollo pleno sin tener que irse.
Lo que cada ciudadano está esperando es que haya fuentes de trabajo, que se frene el alza de la canasta básica y que a quienes eligió como sus asambleístas sean su voz para construir ese país próspero.


















