Salteña: el ícono de la gastronomía está de fiesta
La Salteña es un tipo de empanada boliviana jugosa y rellena con carne, pollo u otras carnes, huevo duro, especias y otros ingredientes, cocida al horno, típica en la gastronomía popular boliviana.
Es tal vez uno de los preparados bolivianos más conocido y popular, consumido a diario dentro y fuera del país.
Los datos históricos señalan que nació en Potosí, en la época de la colonia y, justamente hoy, que este departamento celebra el aniversario de su gesta libertaria, la Salteña también está de fiesta; se ha señalado el 10 de noviembre como el Día Mundial de la Salteña Boliviana, como una iniciativa para resaltar y valorizar esta empanada netamente boliviana, ícono y exponente de la gastronomía tradicional.
Salteña es un gentilicio que, por asociación de ideas, se convirtió en un nombre propio, de la empanada boliviana, que nació como tal en la Potosí colonial, en el siglo XVII, año 1650, aproximadamente, según documentos e investigaciones históricos.
De acuerdo con estudios realizados por historiadores bolivianos y recogidos por el chef potosino Francisco Aguirre, la receta corresponde a Leonor Flores, que le fue transmitida por una mujer argentina que llegó de Salta quien vendía el producto a las tropas de Castelli, por ello fue conocida como Salteña.
Durante su embarazo, Leonor y su comadre Maruja preparaban empanadas para combatir el frío, pero con la diferencia de que éstas ya no eran fritas, sino horneadas, calientes y picantes. Y sucedió el milagro. Fue así que Francisco, tras recibir en brazos a su heredero, popularizó entre sus amistades las deliciosas empanadas creadas por Leonor.
Si bien se identifica a Potosí como cuna de la Salteña, con el tiempo y su llegada a diferentes regiones adquiere distintas características.
Su origen se remonta a la época de la colonia, pero recién en 1812, obtuvo su actual nombre.




















