Emavra atribuye falla del reloj de Cala Cala a la humedad
Emavra usará piezas provisionales para hacer funcionar el reloj de flores de Cala Cala, ubicado en la plazuela del mismo nombre en la OTB Santa Ana, hasta que llegue la pieza que se solicitó al fabricante en México. La meta es que el artefacto comience a marcar la hora nuevamente a partir de hoy.
Los técnicos de la Empresa Municipal de Áreas Verdes y Recreación Alternativa (Emavra) atribuyen la falla del reloj, recién inaugurado en septiembre de 2017, a las lluvias, la humedad y descartaron que se haya debido a una falta de mantenimiento.
El jefe técnico de Emavra, Roger Beltrán, explicó que el reloj dejó de funcionar hace dos semanas por una falla en el sistema electrónico presuntamente por un cortocircuito a causa de la humedad.
El personal de Emavra considera que la cámara de concreto, donde está instalado todo el sistema mecánico y electrónico del reloj, a unos cinco metros bajo tierra en el lado sur de la plazuela, se vio seriamente afectada por las últimas lluvias y la humedad al punto de provocar un corte en el sistema electrónico.
“Hay vicisitudes climáticas que nos llevan a estas emergencias, ha estado lloviendo y se ha creado una parte de humedad debajo la cámara, como es subterránea siempre hay el tema de la humedad, pese a que se tienen protectores”, dijo.
Siguió: “La humedad es un factor nocivo para todo sistema electrónico o eléctrico”. Afirmó: “El agua para cualquier sistema de transporte de electricidad es combustible, entonces, ha afectado la humedad y ha ocurrido un pequeño corte”.
El reloj fue una de las obras entregadas para la efeméride departamental y demandó una inversión de 1,3 millones de bolivianos, 250 mil para importar el reloj.
DESPERFECTO ES UNA ALERTA PARA TÉCNICOS
El jefe técnico de Emavra, Roger Beltrán, anunció que este desperfecto representa una alerta para la empresa y así mejorar las condiciones de ventilación de la cámara donde se hallan las piezas del reloj.
“Vamos hacer el mantenimiento toda esta época de lluvia por lo cual tenemos que ver de paliar la humedad, incluso, la ventilación y para que no suframos un nuevo desperfecto”, declaró.
Por la dinámica urbana el desperfecto del reloj pasó desapercibido para la mayoría de la gente que circula por la plazuela. De hecho, sólo las personas que están de visita, como fue en este caso, notaron que las manecillas no funcionaban.





















