El municipio reajusta su POA y sacrifica 7 proyectos de 2019
El Concejo Municipal aprobó ayer por unanimidad el tercer reformulado del presupuesto para la gestión 2019 del municipio de Cochabamba con un monto de 2.390 millones de bolivianos anulando siete grandes proyectos del Plan Operativo Anual (POA) y redistribuyendo los recursos a los proyectos creados.
Del total de proyectos creados, 144 están catalogados como “de continuidad” y 158 son nuevos, informó la concejala Celima Torrico (MAS).
Los proyectos de continuidad son aquellos que “faltan pagar, van a terminar de pagar o ya van a cerrar”, acotó.
Se priorizan asfaltados, recarpetados y empedrados en diferentes OTB, principalmente de los distritos 9 y 15, en la zona sur.
El proyecto de mayor inversión es la construcción de la planta de tratamiento de residuos líquidos en el matadero municipal del distrito 9, con 2.467.309 bolivianos.
El de menor presupuesto es el asfaltado de vías JV K’ara K’ara, también en el distrito 9, con 575 bolivianos.
Según la documentación, se agregaron 27 millones de bolivianos al presupuesto del municipio y 13 millones a la Empresa Municipal de Áreas Verdes y Recreación Alternativa (Emavra) con relación al segundo reformulado.
Para este incremento, se anularon siete proyectos del POA 2019 y se redistribuyeron 15 millones en la nueva lista de obras. El resto de los recursos adicionales es de coparticipación popular y el préstamo del Banco Bisa para el Hospital del Norte.
Tres de los proyectos anulados pertenecen al distrito 8: dos asfaltados y la construcción de un centro cultural. También fue anulado el proyecto de inversión para la preservación, recuperación y gestión integral de la laguna Alalay, que demandaba 12 millones de bolivianos.
“Indican que el Crempla (Comité de Recuperación, Mejoramiento y Preservación de la Laguna Alalay) no autorizó que se ejecuten estos proyectos. Necesitaban recursos, pero en 2019 no se han ejecutado”, lamentó la concejala.
Otros proyectos anulados fueron el mejoramiento de infraestructura de las áreas verdes en la OTB Villa Armonía, en el distrito 5 (548 mil bolivianos), y el proyecto elegible de control y eliminación de vectores en los mercados del municipio (500 mil bolivianos).
Al respecto, en la sesión se explicó que Control Social logró un consenso con los vecinos de ambos distritos, que aceptaron el retiro de sus obras.
La preocupación de los concejales era el corto tiempo que quedaba para adjudicar los nuevos proyectos ante el Ministerio de Economía y Finanzas.
Incluso, el concejal Edwin Jiménez advirtió que probablemente “no se va a adjudicar ningún proyecto” este año. “Ojalá se lleguen a inscribir los 158 nuevos proyectos porque ya no hay tiempo. El cierre de gestión es incluso antes del 20 de diciembre”, finalizó Torrico.
CERCADO TIENE UNA EJECUCIÓN DE 57,5%
A menos de un mes de acabar el año, el municipio de Cochabamba registró una ejecución presupuestaria de 57,5 por ciento y pretende alcanzar 80 por ciento.
En 2018 se registró una ejecución presupuestaria de 76 por ciento en el municipio.
Tres de las seis subalcaldías tienen una ejecución presupuestaria menor al 30 por ciento y el porcentaje global de las seis comunas es de 32,73 por ciento, según los datos de la Secretaría de Finanzas.
Entre las más bajas: Tunari alcanzó el 21,64 por ciento; Molle, 25,14, y Adela Zamudio, 20 por ciento.























