Asociación de Padres ayuda a los niños con pérdida auditiva
Por segunda vez, la Asociación de Padres y Amigos de Niños Hipoacúsicos (Apanh) promueve el diagnóstico precoz del déficit auditivo a través de una campaña de audiometrías gratuitas.
Se estima que en Cochabamba hay 4.500 personas con hipoacusia o pérdida parcial de la capacidad auditiva. En tanto, que las personas con discapacidad auditiva completa llegan a 5.000.
La “Segunda Campaña de Detección de Pérdida Auditiva (Hipoacusia) de Niños y Niñas de Nivel Inicial y Primaria” realizará audiometrías gratuitas hasta el 31 de marzo a niños susceptibles de presentar pérdida auditiva en algún grado. Las revisiones son parte del proyecto “Inclusión plena de personas con hipoacusia, para vivir bien”, financiado por la Federación de Hipoacúsicos de Filandia- Svenska hörselförbundet rf (SHF).
La atención se realiza en las oficinas de Apanh, ubicada en la calle Maracaibo No. 1471 entre Casto Rojas y Parque Demetrio Canelas. La asociación habilitó los números 4038107 y 65350124 para brindar información.
La hipoacusia es una discapacidad auditiva que muchas veces pasa desapercibida para el entorno de la persona, porque sólo se detecta cuando se entabla una comunicación. Además, hay barreras económicas y sociales.
“Son personas invisibles para la sociedad, porque su discapacidad no se percibe a simple vista como en una persona con discapacidad visual o física”, expresó la presidenta de la Asociación de Padres y Amigos de Niños Hipoacúsicos (Apanh) y madre de un adolescente con hipoacusia, Carla Prudencio.
Explicó que desde que detectaron la discapacidad de su hijo, la vida de su familia se convirtió en una lucha permanente contras las barreras que aparecieron en su camino. Uno de los aspectos que sobrellevó fue la noticia del diagnóstico que recibió con “torpeza” y “poca información”.
“Fui con mi hijo al médico por un resfrío, cuando él tenía como dos años. Quien lo atendió me preguntó, si el niño ya hablaba y le dije: dos o tres palabras. Entonces me indicó que se debía hacer unos estudios. Cuando salieron los resultados, la enfermera me dijo que tenía hipoacusia. Yo no sabía qué era y de muy mala manera me comunicó: es sordo”, recordó la madre.
Comentó que sintió impotencia al conocer que hijo no podría escuchar, pero cuando se informó supo que el niño no era sordo, sino que tenía una pérdida moderada de audición comenzó a buscar ayuda especializada.
Una vez que recibió el audífono tuvo que recurrir a una profesional que le enseñe a hablar con señas. “Toda la familia tuvo que aprender el lenguaje de señas, porque era muy frustrante no poder entender lo que mi hijo quería”, contó Carla.
Detección
La hipoacusia se detecta con un examen llamado audiometría. Usualmente cuesta entre 150 y 250 bolivianos. Las personas con una pérdida de audición necesitan audífonos. El equipo cuesta entre 1.000 y 2.000 dólares de acuerdo con a la tecnología.
Si la hipoacusia es severa o profunda se realiza una cirugía para colocar un implante, que tiene un costo de 30.000 y 35.000 dólares. El objetivo con el uso de audífonos o implantes es evitar la pérdida total de la audición.
A ello se suma la consulta con profesionales otorrinolaringólogos y otros áreas. Sin embargo, los gastos no son el único problema que afronta la persona con hipoacusia, también está la situación social o discriminación.
“Mi hijo tuvo que peregrinar por cuatro colegios, porque los profesores no tenían conocimientos en educación especial. En cada escuela tenía que explicar a los padres la discapacidad de mi hijo. Pese a ello, muchos no entendían lo que es”, contó.
Padres deben estar atentos
Existen diferentes causas para la hipoacusia. Una de ellas es genética; es decir, que algún miembro de la familia padezca esta discapacidad. Otro de los motivos es que puede desarrollarse a causa de golpes o accidentes.
Los especialistas también remarcan que se puede deber al sufrimiento fetal durante el paso, dijo audiometrista, Karold Solíz.
Al tratarse de una discapacidad que no resalta físicamente o a simple vista, las madres deben ser muy perceptivas y evaluar el desarrollo del lenguaje de sus hijos. Carla Prudencia, que tiene un hijo con hipoacusia, aconsejó realizar la detección temprana de la pérdida de capacidad auditiva en los niños.
Es necesario tomar atención en caso de que los bebés no se despierten con un ruido fuerte. De igual modo, en caso de que no logren aprender a hablar en la edad que corresponde. Asimismo, si no responden a órdenes cuando se las dan de espaldas. En este caso ponerse de frente y dar la misma indicación. Si hacen caso es porque les leen los labios, dijo.
Asociación de Padres ayuda a los niños con pérdida auditiva

OPINIONES
CARLA PRUDENCIO, MADRE DE NIÑO CON HIPOACUSIA
“ Una discapacidad carísima”
Como padres nos sentimos frustrados, porque no hay una ayuda a nivel gubernamental. Si alguien no tiene los recursos es mucho más complicado, porque los costos son demasiado altos.
Además, no hay los profesionales idóneos. Toca peregrinar de médico a médico. Lo mismo ocurre con la educación. Hasta ahora no he conocido a una maestra que pueda darle el cuidado y la atención que mi hijo requiere.
Se puede dar las herramientas para que los niños y niñas salgan adelante, pero es muy costoso. Es una discapacidad carísima. Quien puede ayudar usualmente es privado y caro.
KAROLD SOLÍZ AUDIOME TRISTA
“Se puede mejorar la audición”
La dificultad auditiva es un percance que puede tener cualquier persona. Algunos padres se asustan por la falta de conocimiento, pero no es tan grave si se detecta a tiempo.
Cuando se está en una fase leve de la pérdida de audición, con el audífono se puede mejorar entre un 90 y 95 por ciento la capacidad de escuchar. En caso de una hipoacusia moderada se mejora hasta el 80 por ciento.
Por ello, es importante detectar lo antes posible y detener el avance de la discapacidad. Los padres deben estar atentos a los comportamientos de sus hijos y traerlos. Nosotros hacemos la audiometría y damos la información.
CIFRAS
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 5 por ciento de la población mundial, que corresponde a 360 millones de personas padece pérdida de audición discapacitante. Del total, 328 millones son adultos y 32 millones se trata de niños.
En Cochabamba, existen más de 4.500 personas con hipoacusia. La mayoría viven en el área rural. Por otro lado, se tiene el registro de 5.000 personas con discapacidad auditiva total en el departamento.

























