Suspenden la evacuación de los civiles de Alepo
Alepo y Moscú | AFP y EFE
Intensos combates se reanudaron ayer entre soldados e insurgentes en Alepo, segunda ciudad de Siria, donde se truncaron las esperanzas de una evacuación rápida de miles de civiles hambrientos y asediados en el reducto rebelde.
Tras una pausa de varias horas, el régimen reanudó sus bombardeos aéreos y los tiros de artillería. Los habitantes, aterrorizados, huían por las calles en busca de refugio.
“La situación es horrible en estos momentos en Alepo”, escribió en las redes sociales el militante Mohammad Al Jatib.
“Los heridos y los muertos están en las calles, nadie se atreve a retirarlos. El bombardeo es continuo, nadie se mueve siquiera. Es una situación indescriptible”, agregó.
El único contacto de estos habitantes del este de la ciudad con el mundo exterior es solamente virtual: algunos lanzan SOS a través de las redes sociales.
“El alto el fuego terminó. Todo el mundo será ejecutado cuando las fuerzas de Al Asad y sus granujas capturen nuestra zona”, tuitea Ismail Alabdulá, un voluntario de los Cascos blancos, los socorristas de la zona rebelde.
Éste acompañó su tuit con un video filmado desde una ventana, en el que puede escucharse el ruido del bombardeo.
El acuerdo de evacuación habría permitido a los miles de civiles que lo desearan abandonar las últimas posiciones de los rebeldes en la parte este de la ciudad, que conquistaron en 2012, donde llevan sitiados desde hace más de cuatro meses por el Ejército, privados de medicamentos, servicios básicos y alimentos.
Una fuente del Gobierno acusó a los rebeldes de haber intentado aumentar el número de personas evacuadas de 2.000 a 10.000.
Rusia, principal aliado del presidente Bachar al Asad, acusó a los rebeldes de haber desatado las hostilidades, tras varias horas de tregua, mientras Turquía, que apoya a la oposición, culpó a las tropas del régimen y a sus aliados.
Cientos de civiles han muerto y casi 130.000 han tenido que abandonar sus hogares a causa de la ofensiva lanzada el 15 de noviembre por las fuerzas prorrégimen, que controlan ya el 90 por ciento de la ciudad.
La conquista total de Alepo permitiría al régimen de Bachar al Asad controlar las cinco mayores ciudades de Siria, con Homs, Hama, Damasco y Latakia. Un giro que no hubiera sido posible sin la ayuda de Moscú.
AL ASAD: FIN AL CONFLICTO SIRIO DEPENDE DE TRUMP
El arreglo del conflicto sirio depende de la voluntad del presidente electo de EEUU, Donald Trump, dijo el líder sirio, Bachar al Asad, en una entrevista emitida ayer por la televisión rusa Rossia 24.
“Durante la campaña electoral de Trump sus declaraciones sobre la lucha contra el terrorismo y la injerencia en otros países para derrocar Gobiernos… fueron muy claras y esto está muy bien. Sin embargo, todo depende de su voluntad de continuar el avance en esa dirección”, señaló.
Al Asad agregó que no está claro “si podrá hacerlo porque todos saben lo fuertes que son los grupos de presión en EEUU”.
“Si Trump consigue superar esos escollos y empieza a actuar de verdad contra el terrorismo, considero que puede convertirse en nuestro aliado natural”, subrayó.
El líder sirio recalcó que actualmente la prioridad de las Fuerzas Armadas es Alepo y añadió que la ofensiva de los yihadistas del Estado Islámico (EI) contra la ciudad monumental de Palmira tenía como objetivo distraer a las fuerzas gubernamentales en los enfrentamientos.























