OMS: Brasil alcanzó “meseta” y ahora tiene la oportunidad de controlar el virus
Redacción Central |
El jefe de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Mike Ryan, dijo ayer que los casos de coronavirus habrían alcanzado una meseta y ya no aumentan exponencialmente en Brasil, país que este jueves superó los 2 millones de contagios y más de 76.000 fallecidos.
Ryan emplazó a las autoridades brasileñas a aprovechar esta oportunidad para controlar las cifras de contagios y enfrentar de mejor manera la pandemia.
“Hasta ahora el coronavirus estaba en control y ahora tienen la oportunidad de controlarlo”, manifestó Ryan.
La tasa de reproducción del virus, que mide el número de nuevas personas contagiadas por cada persona infectada, superior a 1,5 o 2 en abril y mayo, se ubica ahora entre 0,5 y 1,5 en las diferentes regiones de Brasil, según explicó el experto.
Brasil ha sido una de las naciones más golpeados por la pandemia. Incluso el presidente Jair Bolsonaro dio positivo en dos test de coronavirus hace casi dos semanas y se encuentra en aislamiento y consumiendo hidroxicloroquina como tratamiento para el virus, un medicamento para la malaria y cuya capacidad para combatir el Covid-19 no ha sido comprobada.
El mandatario ultraderechista se ha mostrado contrario a las medidas de confinamiento y otras medidas sanitarias e incluso a tratado al virus como un “gripecita”.
Argentina
El presidente de Argentina, Alberto Fernández, anunció ayer una nueva prórroga, hasta el 2 de agosto, en Buenos Aires y otras zonas del país con gran circulación del coronavirus, de la cuarentena que rige desde hace casi cuatro meses, que, tras dos semanas de rígidas medidas, será flexibilizada.
"Entre el 18 de julio y el 2 de agosto vamos a ir tratando de volver a la vida habitual en este nuevo mundo diferente, que nos exige cuidados diferentes y lo vamos a hacer escalonadamente", dijo el mandatario.
Desde el 1 de julio pasado regía en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) una etapa, más rígida que la anterior, del aislamiento social obligatorio decretado el 20 de marzo, porque se estaba registrando un rápido aumento de casos en esa zona, en la que viven alrededor de 14 millones de personas.
"Tenemos algunos datos optimistas que nos permiten pensar que este tiempo en que tuvimos aislamiento en el AMBA, ha servido, ha sido útil y nos ha permitido corregir estas cosas, pero eso no quiere decir que hayamos superado el problema", recalcó el presidente.
La ciudad está proyectando un plan de apertura, que podrá tener avances o retrocesos según la evolución de los contagios, que consta de seis etapas.
La primera se alargará durante las siguientes dos semanas, en las que se irán habilitando actividades de forma progresiva, como la reapertura de comercios no esenciales "en forma gradual", empezando por los del barrio, a los que se irán sumando los despachos de abogados y peluquerías, que llevan cerradas desde marzo.


























