La muerte digna está en debate
La Paz |
El derecho a una muerte digna, también denominada ortotanasia, se constituye en un vacío legal en Bolivia. Una iniciativa ciudadana reflexiona que cada día hay pacientes terminales que pasan el tránsito de la vida a la muerte de manera tortuosa, sin las herramientas que les permita prepararse psicológica y emocionalmente para ese proceso y plantean el debate del tema.
“En Bolivia es urgente debatir sobre la muerte digna, por amor y por dignidad”, sostiene Mariana Vargas, comunicadora social que impulsa un proyecto de ley referido al tema, a partir de una experiencia personal que marcó su vida, la muerte de su madre, con horas que precedieron a ese momento marcadas por el dolor y la desesperación.
“¿Se imaginan? ¿Partir llenos de aquello que amaron en la vida? ¿De aquello que admiraron? ¿El olor? ¿El calor? ¿La compañía?”, señala Vargas, cuyo planteamiento dista de la realidad que se vive en los hospitales y clínicas, ya que a partir de un juramento hipocrático, los médicos luchan contra viento y marea para mantener con signos vitales a pacientes terminales que pasan sus últimos momentos marcados por un sufrimiento prolongado artificialmente. Pero no sólo eso, sino que, por normas internas de los hospitales, no se permite que éstas últimas horas se vivan en compañía de la familia.




















