Voluntariado rejuvenecido
La implicación de las universidades y de los estudiantes con las causas sociales vive uno de sus mejores momentos. Este año, el 62 por ciento de las asociaciones incrementó el número de proyectos de voluntariado respecto a 2015, según el IV estudio sobre voluntariado universitario de la Fundación Mutua Madrileña. Las mujeres encabezan este ejército de voluntarios al representar el 70 por ciento del alumnado que colabora con entidades sin ánimo de lucro.
Marta Casanova, de Figueres, siempre ha estado involucrada en asociaciones locales haciendo distintos tipos de voluntariados hasta que, con 22 años, decidió dar el salto al extranjero “para conocer otra cultura”. Esta estudiante de enfermería de la Universitat Ramón Llull de Barcelona entró en contacto con la ONG Amics de Mumbai gracias a una charla en su facultad y el año pasado colaboró durante dos meses con la asociación en la ciudad india. Allí trabajó en un proyecto de lucha contra la malnutrición dirigido a los niños de hasta dos años que viven en los guetos.
“Desde pequeña siempre me ha gustado mucho ayudar a la gente”, cuenta. “Ahora tengo una mirada hacia el mundo más abierta. Creo que todos somos uno, no hay distintos mundos, y nuestras acciones tienen un impacto en la sociedad. A nivel profesional, me he dado cuenta de que una madre es una madre en todas las partes del planeta”. Tras esta experiencia, ha vuelto a viajar a Bombay para visitar el proyecto, al mismo tiempo que se ha involucrado en otras iniciativas en Barcelona. “Es algo que engancha”, admite.
Lorenzo Cooklin, director de la fundación, piensa que las asociaciones tienen que crear los canales y las oportunidades para que chicos y chicas se adhieran a estas iniciativas, aunque no recaiga en ellos toda la responsabilidad de tener que poner en marcha más proyectos. “No aumenta el número de voluntarios porque las universidades lancen más programas, sino porque realmente hay deseo de sumarse a ellos y los jóvenes están cada vez más implicados”, sostiene.
“Las bondades del voluntariado son enormes, te das cuenta de que eres un privilegiado y tienes que valorar mucho lo que tienes”, añade. “Una forma de ser intensamente feliz es compartir las cosas con los demás y ayudarles cuando lo necesitan. Para conocer esta sensación, hay que experimentarla”.
El autor es periodista.
Twitter: @ismaRezZ
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