Experiencias para aprender
Tuvimos oportunidad de estar en Grenoble. Fuera de las reuniones académicas, se tuvo la oportunidad de conocer y valorar varios aspectos de la región que nos parecieron de gran importancia ya que Grenoble, con una aglomeración urbana semejante a Cochabamba, es reconocida como un centro científico en Europa, en su proyecto de ciudad tiene algunas coincidencias y en la solución de problemas o temas presenta ejemplos de interés, entre ellos: la vivienda apropiada.
El Centro Cra-terre, es un instituto de investigación, formación y experimentación para la construcción (sobre todo de vivienda) en base a materiales y tecnologías de tierra, v.g. nuestro adobe, es parte de la Unesco y un centro integrante de la Escuela Especial de Arquitectura.
Su aporte en la revalorización de la tierra y actualización mejorada de tecnologías de construcción no contaminante, mejor desempeño climático y al alcance de todos, sitúa a Cra-terre como un referente mundial en el tema.
Al respecto, ya en 1980 realizamos un programa y proyecto de vivienda social que fue encargado por el Ministerio de Urbanismo y Vivienda y el Centro “Habitat”, organización de NNUU para la vivienda.
Dicho proyecto trataba de dotar viviendas a sectores populares y capacitarlos para resolver por sí mismos dicha carencia, generando diseños apropiados a las condiciones, recursos y habilidades tradicionales de la población meta y que tuvieran un bajo impacto ambiental.
Se proponía:
1.- Una alternativa constructiva centrada en el uso de tierra (cruda, el adobe, cocida, el ladrillo, estabilizada, el bloque prensado de suelo), disponible y de bajo costo.
2.- Diseños con mucha flexibilidad para permitir la auto construcción gradual.
3.- Uso de materiales disponibles en el sitio y tradicionalmente utilizado.
4.- Excelente comportamiento térmico y acústico.
5.- Bajo impacto ambiental (del material y la nula producción de escombros o el reciclado de material restante)
6.- Capacitación de usuarios en la solución habitacional por si mismos.
7.- Bajo costo de insumos.
8.- Replicabilidad.
Una muestra de las posibilidades que dicha tecnología basada en el suelo se encuentra en la zona de Suticollo y a pesar del abandono y la falta de mantenimiento demuestra el potencial para resolver la carencia de vivienda.
A pesar de haber despertado gran expectativa y entusiasmo de parte de “Habitat” por su posible uso en otros continentes (África y Asia) y de haber movilizado la esperanza de sectores que estuvieron iniciando la experiencia, el programa fracasó por la ceguera mental del ministro de entonces.
Los destacados logros del Estado en la dotación de vivienda social significan un gran esfuerzo redistributivo, una inversión cuantiosa con efecto multiplicador al generar actividad económica para las empresas constructoras y proveedores, pero las tecnologías usadas son contaminantes, crean dependencia.
Un programa alternativo que reconozca que la tierra (cruda o cocida), en el área rural, es el material más utilizado y ambientalmente apropiado y que lo valorice para recuperar la autosuficiencia en cuanto a vivienda capacitando, eso sí, para los nuevos diseños y tecnologías que la completan y la complementan. Así se disminuiría además el despoblamiento o éxodo rural.
Fuera de la vivienda apropiada, Grenoble muestra otros ejemplos interesantes en cuanto al parque industrial, al manejo de recursos hídricos, al tratamiento de los cursos de río, respeto del patrimonio construido y natural, a su apuesta por un mejor futuro.
En conclusión: Las oportunidades de hacerlo bien están a nuestro alcance, falta afirmarlas en la recuperación de nuestras identidades perdidas y devolver la calidad de vida que hizo de Cochabamba un destino deseado, paradisíaco, en palabras de Mario Vargas Llosa cuando evoca con nostalgia “Cochabamba, (…) la recuerdo como un paraíso”.
El autor es arquitecto
Columnas de SERGIO VEGA OVANDO


















