La magia de la lectura
Existen varios métodos que nos permiten mejorar la memoria; pero, nada es más eficaz, más barato, y más sencillo, que el método de la lectura.
La lectura, ejerce una gran influencia sobre la corteza temporal izquierda, área que está asociada con el lenguaje, que es donde se descifran las letras, las palabras, las oraciones, y donde se activan las neuronas del cerebro para generar conexiones que guardan toda la información de todo lo que leemos, especialmente, cuando relacionamos lo que estamos leyendo con hechos concretos, que pueden ser paisajes de la naturaleza, hechos históricos, geográficos y astronómicos; debido a que cuando leemos, tenemos más tiempo para pensar y relacionar unas cosas con otras, mejorando de esta manera la memoria.
Esto, no sucede cuando vemos un programa de televisión o un corto metraje, histórico o geográfico, porque no podemos “pausarlo”, cuando queremos, para pensar y razonar todo lo que hemos visto y escuchado.
Según el neurocientífico Gregory Berns, lo que leemos, permanece en la memoria hasta por cinco días, es a lo que se llama “actividad sombra”: debido a que el cerebro es un actor teatral incansable, cuando uno lee sobre una actividad física cualquiera, las neuronas se ponen en marcha, y el cerebro actúa como si hiciera esta actividad física.
Mediante la resonancia magnética, se ha determinado que cuando uno se concentra en la lectura de un tema, se nota un aumento de la irrigación sanguínea en las áreas del cerebro que controlan la función cognitiva y ejecutiva; muy diferente a lo que sucede, cuando se lee sin concentrarse en el tema de la lectura.
Se ha encontrado que la lectura constante, puede ser la solución para un mal lector y aun para la dislexia. La lectura, hace que el cerebro se reconfigure, de manera tal que todo el encéfalo (cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo) goza de una mejoría, y no solo la parte relacionada con la decodificación de las letras.
En el cerebro, existen dos clases de materia: la blanca y la gris. Cada cual, cumple una función diferente.
La materia blanca, es la que transmite las señales en el área de la materia gris.
La materia gris, es el área donde se procesa la información, generando conexiones neuronales, que mejoran la memoria.
Para tener más materia gris, se recomienda estudiar las denominadas ciencias exactas, como la matemática, física y química, que nos permiten adquirir un pensamiento lógico; a diferencia de los que tienen más materia blanca, personas con ninguna o escasa formación en ciencias exactas, que no tienen la capacidad del raciocinio y el de sacar conclusiones lógicas.
La habilidad de leer con plena atención, debe ser cosa de todos los días. Si no se practica la lectura, el cerebro pierde la habilidad de la concentración, no solo de lo que se está leyendo, sino también de lo que se está haciendo.
El autor es historiador
Columnas de JORGE RODRÍGUEZ FLORES
















