Empadronamiento electoral permanente
Es, sin duda, una muy buena noticia la que dio ayer el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), al anunciar que ese órgano del Estado decidió no excluir de las próximas elecciones generales a los jóvenes bolivianos que cumplieron 18 años desde el pasado 26 de enero –cuando concluyó el registro de nuevos votantes– o los cumplirán hasta el día de los comicios, previstos para el 6 de septiembre.
La posibilidad de volver a actualizar el Padrón Electoral había sido rechazada por el TSE, invocando el principio de preclusión por el cual, “las diversas etapas de un proceso –en este caso el electoral– se desarrollan en forma sucesiva, mediante la clausura definitiva de cada una de ellas, impidiéndose el regreso a momentos procesales ya extinguidos y consumados”.
Sin embargo, como bien lo resumió el presidente del TED de Chuquisaca, “el principio de preclusión del TSE para no reabrir el Padrón contrasta con los derechos democráticos y constitucionales de unos 100 mil electores que cumplirán 18 años hasta septiembre”.
Y diversos colectivos de jóvenes lo mismo que algunos partidos políticos reclamaron la apertura del Padrón, precisamente porque sin ello iban a estar impedidos de ejercer su derecho constitucional a votar para elegir a sus representantes parlamentarios y a nuestros gobernantes.
Así, el anuncio de que “El TSE va a llevar adelante bajo la modalidad de empadronamiento permanente, un proceso de inscripción y registro de jóvenes de 18 años”, formulado por su presidente, devuelve la confianza ciudadana con la que la esa instancia se instaló en sus funciones el 19 de diciembre del año pasado.
Hay otro elemento interesante en el anuncio del presidente del TSE y ese es el referido al “empadronamiento permanente” que debería ser completado hasta ser automático, sin necesidad de que todo nuevo ciudadano boliviano se apersone para inscribirse al padrón biométrico en el periodo previo a cada elección que tiene lugar en el país.
Esa automatización parece tanto más conveniente, cuanto la entidad estatal encargada del registro biométrico, el Servicio de Registro Cívico, es la misma que se encarga del Registro Civil, es decir que inscribe a cada nuevo boliviano que nace… y registra su defunción.
Así, al cumplir 18 años, y acceder al ejercicio de la ciudadanía, cada boliviano sería incluido de manera automática el Padrón Electoral. Y el registro biométrico ya se efectúa al momento de recabar la cédula de identidad. Obviamente, los cambios de domicilio exigirían el apersonamiento de los ciudadanos a una instancia oficial.
Esta automatización es aplicada en muchos países, y podría serlo en el nuestro con los ajustes necesarios a la geografía y otras peculiaridades muy bolivianas.
















