Ensayos y medicamentos confiables
El sistema de salud ha colapsado en los países donde la Covid-19 no está bajo control. La población busca desesperadamente medicamentos para protegerse y curarse. Yo lo entiendo completamente, pero los riesgos son enormes. En muchos años de ciencia de la salud, se ha establecido un sistema donde los médicos sólo prescriben medicamentos y tratamientos cuya eficacia se ha demostrado científicamente. Actualmente, no pasa un día en que alguien me cuenta que está tomando o quiere tomar dióxido de cloro como tratamiento preventivo. Me asusta que las personas elijan algo de lo que aún no hay evidencia publicada para saber si funciona como tratamiento para Covid-19 en seres humanos y si lo hace, ¿en qué estadio de la enfermedad funciona y con qué dosis? Colombia está realizando una investigación, pero aún no hay resultados.
Quizás algunas personas piensan que no se pierde nada al probarlo, pero se olvidan de que cuando la concentración es alta, puede causar serios e irreparables daños al cuerpo humano. Hay historias de personas que dicen que se sentían mal, tomaron dióxido de cloro y se curaron. La verdad es que si hay 100 personas infectadas con Covid-19, entre 90 y 95 de estas personas se curarán sin necesidad de ningún medicamento ni hospitalización. Las personas vulnerables son las personas mayores de 70 años y las personas jóvenes (menores de 60) que tienen alguna precondición (diabetes, algún problema cardiorespiratorio). Por tanto, si algunas personas infectadas se curan no prueba que el dióxido de cloro funcionó, ya que se hubieran curado de cualquier manera.
Cuando la industria farmacéutica quiere introducir un nuevo medicamento al mercado, tiene que demostrar en forma exhaustiva que es efectivo y esto no es una tarea fácil. Para hacerlo se utilizan métodos que incluyen a un grupo de tratamiento y otro de control. Y solo cuando han mostrado que hay una diferencia significativa entre los dos grupos y que los efectos secundarios pueden ser “sobrellevados”, se puede lanzar el medicamento al mercado. Todo fármaco tiene efectos negativos y estos se pueden manifestar en un día o en el largo plazo.
Hay varios tratamientos que legalmente se han experimentado y han demostrado ser efectivos contra la Covid-19 pero aún ninguno con resultados significativos. Para esto se necesita más investigación. Quizás el dióxido de cloro funcione y cure, pero es posible que sea también el engaño más grande de esta epidemia. Sólo el tiempo lo dirá.
En otras circunstancias, la gente culpa a la industria farmacéutica cuando hay efectos negativos o secundarios y se responsabiliza a los gobiernos por no controlarlas suficientemente. Sin embargo, ahora se ve que la gente está dispuesta a experimentar preventivamente en su propio cuerpo y asumir las consecuencias que pueden ser funestas cuando quizás se hubieran curado por sí mismas.
El autor es economista para modelización dinámica
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