El frío no da tregua Cochabamba de noche: la dura realidad de los sin techo
Un recorrido nocturno por las plazas, aceras y mercados de la ciudad de Cochabamba revela la dura realidad que atraviesas decenas de indigentes que enfrentan las bajas temperaturas del invierno en busca de un refugio improvisado.
Una banca de plaza, un espacio de acera o el pasillo desierto de un mercado se convierten en el único refugio disponible de las personas sin techo, que por el día trabajan en oficios eventuales o piden limosna en las calles.
Los desamparados se protegen de las bajas temperaturas con lo que pueden y encuentran. Todo sirve para vencer al frío del invierno.
Los indigentes se protegen con cartones, plásticos y frazadas donadas. Otros, se acurrucan en una carretilla que de día sirve para cargar toda clase de mercaderías y por la noche es una placida cama.
Muchos duermen temprano y ya se los puede ver acomodarse en un rincón o en le banco de una plaza, como la 14 de Septiembre, cuando la gente se va marchando. Unos mastican hojas de coca antes de que llegue el sueño y otros solo se echan hasta que se quedan dormidos de cansancio ya sin importar si las personas continúan trajinando cerca de ellos.
Aunque instituciones como la Alcaldía de Cochabamba abren refugios para las personas más desfavorecidas durante el invierno, muchos optan por quedarse en la calle para no perder su espacio debido a que otros se los pueden arrebatar. También, porque quienes venden dulces, limones, manzanilla y otros productos necesitan levantarse temprano para ir comprar productos al por mayor a primera hora de la mañana.
En cambio, en los refugios si bien les proporcionan una cama, baño y alimentos deben cumplir con las reglas y horarios de cada establecimiento. Es muy difícil que una persona en situación de calle decida irse a un albergue con reglas y horarios establecidos para cuidar la convivencia.
Al amanecer los indigentes se marchan de su refugio improvisado para comenzar un nuevo día, que con seguridad repetirá la rutina de cada noche para hallar donde pasar la noche.






























