Abrogaron un plan sin plan

Columna
Publicado el 17/12/2020

El inicio de 2020 no fue fácil para Bolivia ya que el país enfrentaba al menos cuatro factores de riesgo muy fuertes. Empezamos la gestión con una democracia frágil, golpeada desde 2016, con el desconocimiento de los resultados de las urnas en el referéndum de febrero de ese año y que dieron origen a los conflictos de octubre y noviembre de 2019.

A ese elemento se suma el agotamiento del modelo de gestión económica, evidenciado por la desaceleración del crecimiento (de 6,8% en 2013 a 2,2% en 2019), un déficit fiscal promedio del 7% del PIB entre 2014 y 2019, y una pérdida de reservas internacionales: de más de 14.000 millones de dólares en 2014 a un poco más de 6.500 en el momento que Evo Morales abandonó el poder.

La fragilidad también se daba en el ámbito social, ya que al menos desde 2018 se había observado un estancamiento en la caída de la pobreza (en torno al 35%) –medida con indicadores atrasados y que claramente subestimaban esa cifra– y fuertes vulnerabilidades en la clase media, sobre todo por las condiciones laborales que enfrentan, ya que a pesar de 14 años de ingresos extraordinarios, persisten en el país los empleos de baja calidad, cuentapropistas y generados mayoritariamente en el sector informal.

Finalmente, las capacidades sanitarias ya estaban bajo serios cuestionamientos. Prueba de esto son los conflictos con personas enfermas de cáncer y aquellas con capacidades diferentes, además de las protestas por mayor presupuesto para la salud. De hecho, uno de los argumentos para que Bolivia recurra a mercados privados de deuda fue la construcción de varios hospitales de tercer nivel, aunque luego estos no se entregaron.

Este fue el contexto en el que Bolivia debió enfrentar la pandemia de Covid-19, que obligó a las autoridades a imponer cuarentenas, cierre temporal de escuelas y restricciones de movimiento internacional y nacional. Estas medidas, aunque hoy parecen extremas, estaban fundamentadas en estudios internacionales que señalaban que sin ellas la mayor parte de la población boliviana se habría contagiado, con una proyección de más 50 mil decesos.

Evidentemente, la interrupción de las actividades cotidianas supuso un fuerte golpe económico para las familias, empresas y el propio Gobierno, por lo que se activó una serie de respuestas de emergencia que apuntaron a sostener la demanda de los hogares, la cadena de pagos y la liquidez en las empresas y el sistema financiero.

En total se dispuso de un paquete de ayudas por un monto superior al 28% del PIB, que incluyeron transferencias a los hogares, diferimientos en los pagos de impuestos y cuotas bancarias, líneas de liquidez destinadas a créditos baratos para pago de salarios y capital de trabajo para PYME, además de ventanillas de liquidez para preservar la estabilidad del sistema financiero. Ahora bien, junto con ese paquete de ayudas se pensó en un Plan de Recuperación que se plasmaba en el Decreto Supremo 4272, abrogado recientemente por el actual Gobierno.

Una de las características del D.S. 4272 era que tenía un componente fuerte en el ámbito financiero, y no porque se buscara beneficiarlo, sino porque gran parte del crecimiento de los últimos 15 años se dio facilitando el endeudamiento (familiar y empresarial), por lo que era evidente que al terminar el diferimiento era necesario contar con herramientas que eviten problemas aún más serios que los que trajo la pandemia.

Era claro que la recuperación iba a requerir más inversión por parte de las empresas y familias que no solo deberían reponer su capital de trabajo o incluso sus bienes de capital, sino que también requerirían de financiamiento para adaptarse a una nueva normalidad. La única manera de acceder a este capital, después de un periodo largo de cierre y ventas bajas o nulas, es a través de la reprogramación de deudas pasadas y/o nuevas líneas de crédito.

En el primer caso, el D.S. 4272 creaba el Fondo para la Reactivación (FORE), cuya finalidad era facilitar el financiamiento para la reprogramación de cartera, principalmente en los sectores de agricultura, industria, transporte, almacenamiento, comunicación, construcción, hoteles y restaurantes.

Solo con el FORE era probable que no se atiendan las nuevas necesidades de capital, por lo que fue necesario que el sistema financiero continúe otorgando créditos. Pero esto, en un momento en el que el sector productivo no había registrado ventas o ningún otro tipo de ingreso, era poco probable si el Estado no asumía el exceso de riesgo. Bajo este criterio se creó también el Fondo de Garantías Parciales (FOGAP), para garantizar las nuevas operaciones crediticias otorgadas durante la recuperación, de esta manera, mientras que el FORE permitía preservar la estabilidad del sistema financiero y de aquellos que ya tenían deudas, el FOGAP permitía mantener el acceso a nuevos créditos.

Ahora bien, ambas herramientas requerían inyecciones de capital al sistema financiero. Algunos gobiernos en el mundo optaron por hacerlo de manera directa, lo que implica, de alguna manera, una nacionalización del sistema financiero. En nuestro caso, la idea para fortalecer al sistema financiero pasaba por un mecanismo de titularización de cartera, que permitía la inyección de capitales que podían provenir del sector privado, local o internacional, e incluso desde organismos multilaterales, manteniendo una sana separación entre el Estado y las instituciones financieras, pero con una coordinación muy fuerte entre ambos actores.

Este esquema fue diseñado bajo un enfoque dirigido a facilitar el desarrollo del sector privado y se comprendía que las empresas y las familias, en una economía como la nuestra, son conceptos sumamente interrelacionados. Por eso, junto con este conjunto de medidas que eran el núcleo financiero, se tenían una serie de herramientas adicionales, como los créditos a tasas históricamente bajas, fondos de garantía para la vivienda social y medidas de apoyo sectorial entre otras.

Evidentemente, por las restricciones que la Asamblea Legislativa impuso en ese momento, varias de estas medidas no fueron implementadas con la velocidad que se requería, otras, como las que hemos descrito, requerían de más tiempo para su implementación (de hecho, debían ponerse en marcha al final del periodo de diferimiento).

 

 

José Gabriel Espinoza Yáñez es economista y exdirector del Banco Central de Bolivia

Columnas de JOSÉ GABRIEL ESPINOZA YÁÑEZ

24/06/2023
Me leí la propuesta de Constitución Política del Estado (CPE) que hizo Goni y ya entendí por qué al masismo no le gusta. Entre muchas cosas, y sin orden en...
27/02/2023
El famoso gol de Maradona a los ingleses, ese en el que él arranca en su propio campo y recorre más de 55 metros, pasando a cinco jugadores del equipo...
17/12/2020
El inicio de 2020 no fue fácil para Bolivia ya que el país enfrentaba al menos cuatro factores de riesgo muy fuertes. Empezamos la gestión con una democracia...
15/10/2020
Los dos ejes de la contienda electoral son la salud y la economía, tanto por razones coyunturales como estructurales y, aunque lo peor parece haber pasado,...
24/07/2020
Hoy, más que nunca, debemos entender que las fuerzas de la economía se deben alinear hacia la reactivación. El impacto de la pandemia ha sido mucho más...

Más en Puntos de Vista

SEBASTIÁN CRESPO POSTIGO
15/05/2026
WILA K'ANK'AS EVERYWHERE
SAYURI LOZA
15/05/2026
Constantino Klaric
15/05/2026
Miroslava Fernandez
14/05/2026
SURAZO
JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
14/05/2026
En Portada
El puente aéreo de Santa Cruz a La Paz para el traslado de alimentos frente al bloqueo de caminos fue reforzado con un avión de la Fuerza Aérea Argentina. La...
La calma duró apenas unas horas en El Alto. A primera hora de la mañana, un masivo operativo policial sorprendió a los bloqueadores en diferentes puntos y hubo...

En el marco de una reunión con la Central Obrera Regional (COR) de El Alto, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, exhortó este sábado nuevamente al diálogo a...
El monitoreo de derechos humanos de la Defensoría del Pueblo reporta un total de 57 personas entre aprehendidas, detenidas y arrestadas (dos adultos mayores...
Tras varias horas de reunión en Cochabamba, el Magisterio Urbano y los ministerios de Educación y de Economía firmaron este sábado un acuerdo con el que se...
El presidente Rodrigo Paz instruyó a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana contener el uso de la fuerza en los operativos de desbloqueo, luego de que el...

Actualidad
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que el desbloqueo, a través del operativo “Corredor...
El presidente Rodrigo Paz instruyó a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana contener el uso de la fuerza en los...
El presidente Rodrigo Paz instaló la mañana de este sábado una mesa de diálogo con dirigentes de la Central Obrera...
El puente aéreo de Santa Cruz a La Paz para el traslado de alimentos frente al bloqueo de caminos fue reforzado con un...

Deportes
Erwin Sánchez fue presentado este viernes como nuevo director técnico de Blooming, en una conferencia de prensa donde...
“Todo el trabajo que realizamos no tiene valor, es muy complicado. Los atletas logramos que se escuche el Himno...
Con un juego sólido, The Strongest ganó a Always Ready por 1-0 ayer en El Alto y pasó a ser líder solitario del...
El ganador se clasificará a la Copa Libertadores Sub-20 del próximo año, además recibirá un incentivo económico que...

Tendencias
En 2025 se logró frenar la pérdida de bosques tropicales en el mundo en un 36 %, respecto al año anterior. Sin embargo...

Doble Click
La Clase de Piano de Emilio Aliss presenta hoy (19:30) el Concierto de Otoño 2026 en el auditorio del Centro Boliviano...
Del 28 al 31 de mayo, se desarrollará el Salar Internacional de Cine (SalarFF), una iniciativa que pretende posicionar...
El actor británico Michael Pennington falleció el pasado 10 de mayo a los 82 años, según informó The Telegraph. No se...
El director neozelandés Peter Jackson recibió una Palma de Oro honorífica en la apertura del Festival de Cannes, un...