Covid: La vacunación no es suficiente
WASHINGTON, DC - Las nuevas variantes del coronavirus se están propagando rápidamente desde sus lugares de origen y hay indicios de que las vacunas existentes pueden ser menos efectivas contra algunas de ellas. Afortunadamente, podemos aprovechar otro desarrollo alentador que ha recibido relativamente menos atención.
¿Podemos confiar únicamente en las vacunas en la siguiente etapa de la lucha contra la Covid-19? Aunque la vacunación en Estados Unidos y algunos otros países está comenzando a acelerarse, en la mayoría de los países ni siquiera ha comenzado. Mientras tanto, también han aparecido en EEUU nuevas variantes del coronavirus que están afectando a otras partes del mundo, y hay indicios de que las vacunas existentes pueden ser menos efectivas contra algunas de ellas.
Afortunadamente, podemos aprovechar otro desarrollo alentador que ha recibido relativamente menos atención. En lugares donde se ha establecido la aplicación sistemática de pruebas de detección de Covid-19 regulares, en universidades, escuelas y otros sitios en los que se realizan esas pruebas al menos una vez por semana, los datos de los últimos seis meses indican que las tasas de infección se pueden mantener por debajo del 0,5% (un nuevo caso positivo por cada 200 personas analizadas cada semana).
Esto es significativo, porque muchos de estos programas operan en lugares donde, según las estadísticas oficiales, la tasa de positividad reportada en la comunidad circundante es mucho más alta: hasta de un 10% en algunos casos (10 personas positivas por cada 100 analizadas cada semana). Esto es cierto, por ejemplo, en las escuelas públicas de Watertown, Massachusetts y la ciudad de Nueva York. Incluso en lugares donde la infección está aumentando, la transmisión puede limitarse en entornos como las escuelas. Si esta baja tasa de infección es realmente posible en general, y si los procedimientos operativos que hacen posibles las pruebas regulares son replicables en ámbitos diferentes y más grandes, es posible mantener activas escuelas, guarderías y muchos lugares de trabajo de una manera mucho más segura, durante e incluso después del lanzamiento de la vacuna.
La razón de estas tasas de infección relativamente bajas en lugares donde la gente vive y trabaja en espacios reducidos es sencilla. Las medidas de mitigación, incluido el uso de buenos barbijos, el mantenimiento de prácticas seguras de distanciamiento y la garantía de una ventilación adecuada, son eficaces. Y las pruebas periódicas rompen la cadena de infección al identificar a las personas que necesitan estar aisladas. Las pruebas también ayudan a todos (maestros, padres, estudiantes, personal y administradores) a ver que las medidas de mitigación están funcionando, fomentando el cumplimiento y ayudando a identificar debilidades o rupturas en las defensas.
Ser capaz de contener las tasas de infección incluso en entornos escolares es un logro notable, pero ¿se puede replicar ese resultado en escalas mayores?
Afortunadamente, el Congreso de EEUU ha proporcionado muchos más fondos para apoyar la reapertura de escuelas. El estado de Massachusetts anunció recientemente un esquema que aplicará las lecciones aprendidas por los principales laboratorios, proveedores de pruebas y escuelas y, para ayudar con la reapertura, se ofrecerá apoyo financiero a cualquier sistema escolar que desee implementar pruebas semanales agrupadas, como parte de un programa de contención más amplio. Cada estado puede ahora inventar su propia versión o, sugerimos, combinar lecciones de lo que funciona en otras partes del país. Nuestro sitio web de servicio público.
El mencionado plan se basa en pruebas combinadas, en las que primero se analizan, juntas, muestras de hasta 25 personas (según el laboratorio). Si hay algún resultado positivo, se realizan pruebas de seguimiento para en esos grupos para averiguar exactamente quién está infectado. Las bajas tasas de Covid-19 registradas en las escuelas hacen que este método sea eficiente. Si bien puede que no tenga sentido agrupar muestras de un sitio de la comunidad donde la positividad de las pruebas es superior al 10%, en una escuela con una tasa inferior al 0,5%, los tests agrupados son increíblemente eficaces. Este es un enfoque viable y sólido, aunque también se espera que las pruebas rápidas más sensibles estén más disponibles en este contexto.
El problema principal ahora es garantizar que todos los que quieran participar en dichos programas puedan hacerlo. Las pruebas son una solución de eficacia verificada: se ha podido mantener a los equipos deportivos profesionales jugando y las escuelas abiertas incluso en áreas de alta prevalencia. Los protocolos de prueba establecidos deben estar disponibles para más escuelas y para los trabajadores de cuidado infantil, que han continuado trabajando de manera presencial durante la pandemia, a pesar de la falta de acceso a los recursos, mientras se espera que las vacunas produzcan cambios en todas las comunidades. A medida que las variantes nuevas y más contagiosas se impongan en EEUU, ser capaz de rastrear y contener casos en las escuelas será aún más esencial para implementar las estrategias de reapertura.
Eventualmente, esta estrategia de aplicar pruebas de diagnóstico está dando resultados positivos en la contención de los contagios de Covid-19. Se espera que los estos logros se amplifiquen lo antes posible y con un costo humano menor. Pero también debemos asegurarnos de no dejar a nadie fueran del ámbito de aplicación de estos esfuerzos, para llevar a todos a un futuro más saludable y seguro.
Eso significa eliminar el virus en todas partes y entre todas las poblaciones. La erradicación será un largo camino. Combinar la vacunación, las pruebas y otras medidas de mitigación es esencial para lograrlo.
Los autores son: execonomista jefe del FMI, decana asociada de la escuela de ingeniería del MIT y consultora en políticas económicas y de salud, respectivamente. © Project Syndicate-Los Tiempos 1995-2021
Columnas de SIMON JOHNSON, ANETTE (PEKO) HOSOI, MELEA ATKINS

















