Escudos, sardinas y Uyuni
Esta semana fue de fábula. Nos dio mucho de qué hablar un candidato que convierte truchas en sardinas, una niña ingenua a la que hicimos bullyng porque Uyuni le parecía feo con ganas y un Gobierno se esmera en convencernos de que vivimos en un nuevo país; hasta nos regaló un nuevo símbolo: un escudo del nuevo país de las maravillas.
Al principio, eso mismo pensé. Seguro que ya estamos en un nuevo país de las maravillas donde nos sobra el dinero: La niña ingenua no viviría en Uyuni ni por tres millones de dólares y el Gobierno devolvió un crédito de 327 millones de dólares, por el que además pagamos 24 millones… por las molestias, por favor, no se enojen. De fábula.
Eso pensé: nos sobra el dinero. Pero luego se pronuncia nuestro expresidente Evo Morales que dice que está “fregado económicamente”, a pesar de haber tenido un sueldo de más de 22 mil bolivianos, durante 14 años; a pesar de no haber pagado ni vivienda, luz, agua, ropa, transporte; a pesar de haber viajado gratis con viáticos incluidos y haber declarado 1,5 millones de bolivianos en rentas, sin contar con el sueldo vitalicio. Pobrecito, debe ser grave estar de presidente.
Entonces quise escribir sobre el candidato que convierte truchas en sardinas. Pero me dio pena, y los masistas me tildaron de racista. Luego pasé al tema de la niña ingenua. También me dio pena, aunque ahora los masistas dicen que la racista es ella. Luego, el escudo, y el cuento de que ya murió el viejo Estado colonial y racistas somos quienes defendemos el histórico escudo. Y la plata devuelta al FMI, porque “somos soberanos”... una semana de fábula. Nos dio para hablar de temas importantes.
Lo siento, ya no me queda espacio para escribir de la pandemia, de la huelga de los médicos, de la educación, de la crisis económica o de las próximas elecciones municipales. Será otro día. Estamos con temas importantes.
El autor es periodista
Columnas de LUIS FERNANDO AVENDAÑO


















