Arce Catacora, a dos años del MAS de lo mismo

Columna
BITÁCORA DEL BÚHO
Publicado el 10/11/2022

“Quizás algún hombre necesitó toda una vida para reunir varios de sus pensamientos, mientras contemplaba el mundo y su existencia y, entonces, me presenté yo y en dos minutos, ¡Zas! Todo liquidado” (Fahrenheit 451).

Fahrenheit 451 es una novela que no sólo hace referencia a la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y se quema. También al insoportable sofocamiento de los sistemas políticos mesiánicos e impostores que, cuando imponen su ley, devastan y deterioran las libertades. 

Con frecuencia, la realidad supera a la ficción. La referencia de Fahrenheit 451 se acomoda a muchos episodios nefastos de la historia: la censura de libros en Estados Unidos, la quema de libros en la Alemania nazi, los gobiernos de facto en Latinoamérica que impusieron e imponen su ley y su poder.

Fahrenheit 451, paradójicamente, es símbolo de libertad, de ironía y de crítica a sistemas de gobierno manejados por un capataz. 

“La lectura y la información fidedigna en la sociedad provocan angustia en las personas con poder”. 

El Big Brother se desata en ira cuando hay desacato. Debe existir un silencio y una “armónica” aceptación. Los que no están con “el proceso de cambio” están con el imperialismo, con la derecha o la oposición desestabilizadora, entonces son declarados enemigos del “cambio”. 

George Orwell plantea los círculos de poder exclusivos, corruptos y excluyentes que no hacen otra cosa que filtrar las acciones, las libertades, apartando de la participación democrática a todo un pueblo, marginándolo y atemorizándolo con la mirada omnipresente del Gran Hermano. Los proles, como los llama Orwell, están predestinados a la miseria y a la intimidación, impidiéndoles desarrollar un pensamiento crítico. El Estado se encarga de anular todo derecho y los predestina a una vida sin justicia y sin esperanzas. 

Evo Morales y el MAS se encargaron de minar el disenso y la pluralidad de ideas, el debate político público y la libertad a asumir una opinión o posiciones diferentes. Evo logró concentrar el poder político, económico y mediático, utilizando el consentimiento y la aceptación de sus “bases” como coartada “legítima y participativa” para asumir determinaciones taxativas y autoritarias. 

Su visión ubicua sobre democracia todavía está referida a una élite que legitima exabruptos y que además está hecha a imagen y semejanza de su dedo acusador.

 “La política de una democracia que implica desacuerdo, que promueve la sinceridad, ha sido sustituida por la psicoterapia. Lloremos juntos. Pero no seamos todos juntos unos estúpidos” (Susan Sontag).

Esta coyuntura, que aún se encarga de degradar los valores éticos, políticos, sociales y de justicia, está como el Jefazo siempre quiso que estuviera: caótica, autoritaria, amenazadora, injusta y amordazadora. 

¿Qué somos? ¿Qué estamos haciendo? 

¿A qué aspiramos? ¿Cómo estamos forjando el devenir de esta Bolivia?

¿Compartimos interrogantes comunes?

¿Nos mueve el presente como proyector del futuro? 

En este país de paradojas, el ciudadano se siente atrapado entre la luz y la oscuridad, oscila entre poderes y fuerzas contrarias. Esta Bolivia, que sufre su tiempo de falsos procesos de cambio, aún no es capaz de procesar un cambio de mentalidad, de acción, libertad y justicia.

¿A qué temperatura arde la democracia?

¿A qué temperatura se quema la libertad de prensa y de expresión?

Evo, el MAS y Arce Catacora, que parecen enemigos íntimos, ya encendieron el cerillo que lo provoca. El régimen ha entrado en una verticalidad indiscutible. 

Los constantes ataques a la prensa y el intento de amedrentarla se están haciendo cada vez más evidentes. Para los gobiernos autoritarios y déspotas, los pesos y contrapesos en la institucionalidad democrática son un peligro inminente, les incomoda, les molesta. La prensa independiente es un contrapeso necesario para seguir creyendo en la transparencia. Cuando todo se torna azul electrizante, se hace necesario asirse a una claridad ética, equilibrada, denunciante y veraz. 

Ésta es la Bolivia irresuelta. La que difícilmente se librará de la figura del caudillo, del caudillismo, de un feudalismo que se traduce en esa relación de amo y esclavo, capataz y pongo. 

Aquí, dice Octavio Paz, en su ensayo El laberinto de la soledad, conviven no sólo distintas razas y lenguas, sino varios niveles históricos. Hay quienes viven antes de la historia; otros, como los otomíes, desplazados por sucesivas invasiones, al margen de ella. Y sin acudir a estos extremos, varias épocas se enfrentan, se ignoran o se entredevoran sobre una misma tierra o separadas apenas por unos kilómetros. Bajo un mismo cielo, con héroes, costumbres, calendarios y nociones morales diferentes, viven “católicos de Pedro el Ermitaño y jacobinos de la Era Terciaria. Las épocas viejas nunca desaparecen completamente y todas las heridas, aun las más antiguas, manan sangre todavía. A veces, como las pirámides precortesianas que ocultan casi siempre otras, en una sola ciudad o en una sola alma se mezclan y superponen nociones y sensibilidades enemigas o distantes”.

Ése, también, es el similar destino del laberinto de la soledad en Bolivia. 

Aquí es donde se me hiela la sangre. Convertir la justicia en un instrumento de poder a gusto del cliente. Evo y sus elites lo hicieron con todo éxito. Arce Catacora continúa ese método. Pero añade otro riesgo inminente para la democracia: una continuidad que durante 14 años se constituyó en “programa oficial de gobierno”: callar a la prensa, amedrentarla y silenciarla. Encarcelar a los que no piensan como el régimen, subvertir el orden constitucional y tapar la mediocridad de una administración con líos de masistas viejos, viejos masistas y “jóvenes” masistas en pro no de defender la transparencia, la libertad y la democracia, sino de imponer otra camada de baby masistas con los mismos propósitos y métodos que los del abuelo y jefe vitalicio, pero con un fuerte mensaje de renovación: ustedes ya robaron e hicieron ejercicio del poder absoluto, ahora nos toca a nosotros, a las nuevas generaciones y a los que estamos en el poder. 

A dos años de gestión de Arce Catacora, debemos creer, a pie juntillas, que esto ya comenzó. Bolivia está más fragmentada que nunca y con un rosario de conflictos irresueltos. El tema del censo se ha convertido en coartada perfecta para no poder explicar el descalabro político y económico del Gobierno. Pero también se resiste a facilitar, a través del censo, una información precisa y real sobre el verdadero estado del país. 

A dos años de gobierno, Arce Catacora vive en una realidad paralela. Tiene un discurso pobre, demagogo y falso. Inventa un país que no existe y tiene una negación de los hechos totalmente desvergonzada e insultante. 

Bolivia está quebrada en su estructura social y política. Como un déjà vu, vislumbro el retorno al punto exacto en el que se inició toda esta penuria social y política en 2006. 

Columnas de RUDDY ORELLANA V.

05/02/2026
A cinco meses de la muerte de Cachín Antezana (28 de agosto de 2025), su figura se erige como un referente central para comprender la literatura, la poesía y...
29/01/2026
Cada campaña electoral trae consigo su propio lenguaje, sus fórmulas mágicas y sus máximas repetidas hasta la náusea. Traigo esto a colación por aquella...
22/01/2026
Durante gran parte del siglo XX, Estados Unidos consideró a América Latina como un espacio de influencia casi exclusiva. La Doctrina Monroe, las...
15/01/2026
En Bolivia, los bloqueos de caminos y carreteras no son simplemente una forma de protesta: son acciones políticas de facto, mecanismos de poder y recursos...
08/01/2026
En la película, “Amaneció de golpe”, (1998), el director de cine venezolano Carlos Azpúrua reflejaba, de una manera dramática, uno de los pasajes más oscuros...

Más en Puntos de Vista

CUESTIÓN DE IDEAS
WALTER GUEVARA ANAYA
12/03/2026
SURAZO
JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
12/03/2026
BUSCANDO LA VERDAD
GARY ANTONIO RODRÍGUEZ
12/03/2026
COLUMNA ABIERTA
CARLOS DERPIC SALAZAR
11/03/2026
11/03/2026
CIUDADANO X
EMILIO MARTÍNEZ CARDONA
11/03/2026
En Portada
La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset, considerado uno de los criminales más buscados de Sudamérica, tuvo amplia repercusión en la...
Horas después de la captura y entrega a las autoridades de EEUU del narcotraficante Sebastián Marset, el pasado viernes la Policía retiró dos vehículos, uno de...

Tras un operativo de alta complejidad, la Policía boliviana logró la captura del narcotraficante Sebastián Marset, considerado uno de los delincuentes más...
Conversamos con Manfred Reyes Villa, candidato a la Alcaldía de Cochabamba por la Alianza APB Súmate.
El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, informó que, desde el lunes 16 de marzo, todas las personas que tengan un billete de la...
El Ministro de Gobierno afirma que, aunque el narcotraficante uruguayo tenía actividades ilícitas en distintos países de la región, Bolivia terminó...

Actualidad
Horas después de la captura y entrega a las autoridades de EEUU del narcotraficante Sebastián Marset, el pasado viernes...
La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset, considerado uno de los criminales más buscados de...
La Policía Boliviana intervino un aeródromo en el municipio de Warnes, donde se secuestraron 11 aeronaves, placas de...
Los candidatos de la alianza Soluciones con Todos: Javier Bellott a la Alcaldía de Cochabamba y Mario Severich a la...

Deportes
Aurora hizo un partido inteligente, aguantó en el primer tiempo, luego en el segundo llegó con peligro a la portería de...
Los jugadores de la Selección Nacional se motivan a medida que llega la fecha del partido del repechaje mundialista...
En las últimas horas, el Ministro de Deportes, Ahman Donyamali, confirmó que la Selección de Fútbol de Irán no...
El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), rechazó la medida cautelar que solicitó el club Wilstermann, que buscaba...

Tendencias
Hace 20 años, el programa Cajas Nido de la Paraba Barba Azul (Ara glaucogularis) impulsado por la Asociación Armonía...

Doble Click
La literatura no nace ni muere en fechas exactas, pero a veces el calendario parece conspirar para dotar de sentido a...
El reconocido actor argentino-boliviano Fernando Gamarra calificó como “importante” su participación en la serie...
El actor boliviano Fernando Gamarra suma un nuevo logro internacional con su participación en un episodio de la...
La primera edición del libro ¿Dónde carajos está Litovchenko? tuvo rotundo éxito, agotándose el medio millar de...