15 días después
Al momento de publicarse esta columna, habrán transcurrido 15 días desde que se inició la recolección de firmas para la realización de un referéndum que permita modificar la Constitución Política del Estado, para reformar la administración de justicia en Bolivia.
Las reacciones que este hecho ha producido han sido diversas y han involucrado, primero que a nadie, al Gobierno y al MAS, que se han dado a la tarea de desahuciar y desprestigiar la iniciativa, y lo han hecho de varias maneras:
Han dicho que los juristas independientes, no son independientes y que obedecen a partidos políticos de oposición. Al efecto han hecho pública, por ejemplo, la fotografía de una señora que tenía puesta una camiseta que decía “Mesa presidente”, para intentar “demostrar” que CC es quien está detrás de la propuesta.
Se han lanzado varios denuestos contra Juan del Granado, uno de los abogados que conforma el colectivo promotor de la iniciativa, señalándolo como “cadáver político que pretende resucitar”. Otros, de fuera del gobierno, por razones no del todo claras, aunque presumibles, se han sumado a la diatriba, recordando que es padrino de Eva Liz, la hija que el ex presidente Morales utiliza políticamente en su beneficio.
Varios comunicadores masistas han invitado a “expertos” también masistas para denostar la propuesta, haciendo hincapié, sobre todo, en la comisión de notables que contiene la propuesta, intentando mostrarla como elitista y discriminadora. Como gran solución, en cambio, estos “expertos” se han referido a un cambio generacional de los operadores de justicia.
Un diario paragubernamental, que tiene un caricaturista que se ubica entre lo ridículo y lo indignante, no ha perdido el tiempo y ha publicado varios artículos, uno de ellos en página central, el cual subtitula en sentido de que la reforma de la justicia será una tarea de nunca acabar, intentando mostrar que la propuesta de los juristas independientes (a los que pone entre comillas) no es algo serio. El caricaturista ha hecho lo suyo, como ocurre desde hace varios años.
Están, por fin, los tontos útiles que, por figuración, ignorancia y —por lo menos en algunos casos— con mala fe, se han dado también la tarea de denostar la propuesta y convocar abiertamente a que la ciudadanía no firme los libros, porque estaría siendo engañada. No ha faltado un “líder” alteño que dijo que los que firmen los libros, serán parte de un proyecto político encabezado por del Granado (mentiroso compulsivo el tal “líder”). El máximo dirigente de Conamaq (otro mentiroso o desinformado) ha dicho que la propuesta va en contra de los pueblos indígena originario campesinos.
Por supuesto, el ministro de ¿Justicia? (como escribe juan Cristóbal Soruco), ha desahuciado la propuesta, señalando que no alcanzan los tiempos para hacerlo durante este año, y que debemos volver a la elección de los altos cargos judiciales este año. Infelizmente, a esta visión de las cosas se ha sumado el TSE.
Pues bien, pese a todo lo anotado, la ciudadanía sigue firme en su exigencia de reforma de la justicia. Hasta el domingo 5 de febrero pasado, ya se contaba con 150.000 firmas, lo que significa que se ha logrado ya el 10% de las firmas requeridas para el referéndum que permita la modificación de la Constitución. ¡Nada mal!, desde luego.
La ciudadanía, el pueblo sufre las consecuencias de la administración de justicia, y es por ello que apoya la propuesta de los juristas independientes. Hay que redoblar esfuerzos para conseguir el número de firmas necesario par al referéndum propuesto.
¡Lo lograremos!
Columnas de CARLOS DERPIC S.

















