Eliminar las minas antipersonales
Aunque es un tema que con el tiempo ha quedado relegado en la agenda diplomática, Bolivia y Chile aún deben avanzar en la eliminación de las minas antipersonales de la frontera. Este tipo de amenazas representa un problema en varias partes del mundo, por ello se dedica un día del año para reflexionar sobre sus consecuencias.
El 4 de abril se recuerda el Día Internacional de información sobre el peligro de las minas y de asistencia para las actividades relativas a las minas, declarado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) el 8 de diciembre de 2005.
El último informe, de 2017, establece que Chile desactivó el 73 por ciento de las minas en la frontera con Bolivia y ratificó el cumplimiento del retiro total de los explosivos hasta 2020, como establece la Convención de Ottawa.
El acuerdo que data de 1997 consiste en un compromiso de los países que sembraron minas en sus territorios de retirarlas para precautelar la vida de personas inocentes, incluida su propia población que vería expuesta al peligro que representan.
Se estima que en toda la frontera entre Chile y Bolivia se instalaron al menos 56 minas antipersonales y que hasta 2017 se desactivaron 41, de acuerdo con el informe del Ministerio de Defensa de Chile que se hizo público esa época. Se esperaba la destrucción de la totalidad o un nuevo informe hasta 2020.
“De acuerdo con el informe de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona (ICBL, por sus siglas en inglés), casi 10 personas al día pierden la vida por culpa de las minas antipersonas y restos de municiones de conflictos”, reportó el diario ==Correo del Sur==.
De ahí que esos artefactos bélicos se constituyan en un tema de preocupación mundial por su alta letalidad y las secuelas que dejan.
Muchas de las víctimas de las minas son niños que pierden la vida o quedan mutilados, por eso se acordó en generar un movimiento mundial para desalentar su utilización.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reportó que existen más 55 millones de minas, pero sólo 30 países del mundo han avanzado en su desactivación y son territorios libres de esos explosivos. Se estima que aún quedan unos 50 países que tienen el desafío de retirar esos artefactos.
En esta fecha, 4 de abril, se busca redoblar esfuerzos para proteger a las personas que todavía están expuestas a las minas explosivas que son la causa de daños y muerte de inocentes.
Bolivia no está exenta de los desafíos de eliminar las minas antipersonales y de exponer su posición en todos los foros internacionales para asegurar el cumplimiento de tener sus fronteras libres de estos explosivos.
Todos los esfuerzos que se realicen para frenar el uso de minas antipersonales son importantes, porque aún hay países que insisten en su uso como parte de sus mecanismos de defensa y se han retirado de la Convención de Ottawa.

















