Ordenar el comercio y despejar las vías
Cochabamba enfrenta un crecimiento intenso del comercio informal. Sus calles más céntricas y las que están alrededor de los mercados están llenas de vendedores que intentan generar ingresos ofreciendo un sinfín de productos, que van desde un caramelo hasta ropa y accesorios para celulares. De ahí que muchos consideren que Cochabamba se ha convertido en una “ciudad mercado”.
El problema está en que este crecimiento desmedido está acompañado de desorden y la invasión del espacio destinado a los peatones y el tráfico vehicular. Cualquiera que visite uno de los mercados, seguramente, se sorprenderá con lo difícil que es dar un simple paso, especialmente, en esta temporada de venta de materiales escolares, cuando la población acude masivamente a realizar la compra de la lista de útiles para sus hijos.
El caos que existe en el sector de venta de materiales escolares, uniformes y mochilas es indescriptible debido a que las vías están llenas de comerciantes informales que no siempre se asientan de forma ordena y cierran por completo el paso para los motorizados y complican el tránsito de los peatomes.
Uno de los puntos críticos es la calle Tarata y sus inmediaciones, pero la situación se repite en otros sectores, donde los materiales se venden al por mayor y a precios accesibles.
El avance desordenado del comercio se replica en otras zonas como las avenidas San Martín, Aroma, Oquendo y Ayacucho. El Correo y sus alrededores se han convertido en un mercadillo que se transforma por las noches por la proliferación de puestos de comida rápida.
Aunque hace unos tres años se planteó hacer una galería subterráneo, el proyecto no prosperó. También hay un aumento de vendedores en el Cristo de la Concordia y otros espacios turísticos.
El crecimiento del comercio informal está ligado a la situación económica del país. Es innegable que ante la falta de empleos formales, las personas buscarán fuentes de ingreso, por lo que el comercio se presenta como una oportunidad efectiva para conseguir recursos.
El reto de tener mercados ordenados y con espacios para peatones y vehículos no sólo es una tarea pendiente, sino que la situación se ha agudizado debido a que no existe un plan para ordenar el comercio formal, que realiza avances, y el informal que busca los puntos con mayor circulación para comercializar con mayor alcance sus productos.
En esta época donde sube la compra de material escolar los controles de la Intendencia se enfocan en desalojar a las comerciantes denominadas las mañaneras, que venden el material escolar a bajo costo en la madrugada, pero qué ¿pasa con el resto del mar de comerciantes que han cerrados vías completas?
El panorama que se vive en esta época del año debe servir para que se elaboren planes que logren recuperar los espacios públicos y eliminar el desorden que afecta a los principales mercados de Cochabamba.















