Contener la chikunguña
Santa Cruz es nuevamente el epicentro de un brote de chikunguña, una enfermedad tropical infecciosa transmitida por el mosquito Aedes aegypti que se diferencia de otros por sus líneas similares al de una cebra y prolifera en la época de lluvias, como la presente.
Tras la primera muerte por esta enfermedad y más de 1.300 casos confirmados, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) declaró alerta roja el 9 de febrero ante el brote de chikunguña, que afecta al departamento.
Esa alerta, como otras sanitarias, apunta a sensibilizar a la ciudadanía sobre el riesgo de contagio y motivarla a participar activamente en el combate contra esta enfermedad para evitar complicaciones y desenlaces fatales. A diferencia de otras infecciones, las que son transmitidas por la picadura de mosquitos son imparables con medidas de bioseguridad personales y detener su propagación exige destruir los criaderos de esos insectos.
Así, una de las primeras medidas de la alerta roja fue un llamado a que la población se involucre en la prevención realizando la limpieza y eliminación de charcos y depósitos de agua, de todo tamaño y material, donde se reproducen los mosquitos.
La Gobernación cruceña exhortó a priorizar el cuidado de la salud y a coadyuvar en las acciones de prevención para contener el avance de la enfermedad.
El brote de chikunguña no solo afecta a Santa Cruz; sino, también, a Cochabamba con casos que se concentran en la región del trópico, pero que se pueden expandir a la región metropolitana, como ya sucedió con el dengue que no se presentaba en los valles, pero que ahora es un problema de salud pública por la proliferación del mosquito.
Las autoridades de salud han señalado con claridad que el mosquito que causa la enfermedad no está fuera, en los ríos, en las lagunas o en los parques; sino en nuestras casas, en nuestros patios, en los recipientes con agua, en los turriles con agua que no se tapan.
En Cochabamba se prevé que el brote se produzca en unos tres meses, es decir a finales de abril, por lo que las autoridades de salud advierten que estamos a tiempo de trabajar en estrategias de prevención y campañas de limpieza para evitar la proliferación del insecto.
Es vital que cada cochabambino se sume a las acciones destinadas a mitigar la expansión del contagio de chikunguña, pero también es una prioridad que el Gobierno, las gobernaciones y alcaldías brinden todas las condiciones para que los hospitales puedan atender a los pacientes en condiciones optimas.
Los trabajos de prevención nos ayudarán a marcar la diferencia entre la escalada de casos o la contención.
Santa Cruz ya se encuentra en alerta y Cochabamba necesita comenzar a prepararse para mitigar la proliferación de mosquitos.
















