El efecto Bad Bunny
La presentación del reguetonero puertorriqueño en la gala del Super Bowl o, en español Súper Tazón no fue una de tantas y tampoco estuvo destinada a catapultar a una estrella de la música; sino que se convirtió en un grito contenido de miles de latinos que sufren el asedio y la presión de la policía migratoria en EEUU, ICE, que se ha desencadenado en el gobierno de Donald Trump.
Antes de presentar su espectáculo en ese escenario, Bad Bunny ya había causado un remezón en los Premios Grammy con su recordada frase: ¡Fuera ICE! El valor que este artista global ha demostrado para cuestionar el estigma hacia la comunidad latina y los inmigrantes en Estados Unidos se ha convertido en un poderoso mensaje que nos hace reflexionar sobre cómo se está persiguiendo a personas que dejan sus raíces para ir a buscar un mejor porvenir a cambio de su fuerza de trabajo.
“¡Qué rico es ser latino!”, con esa frase en español Benito Antonio Martínez Ocasio o Bad Bunny comenzó su presentación en la gran gala y durante toda su presentación habló en castellano, y nada, pero nada de inglés.
La transmisión del espectáculo, cargado de cuestionamentos políticos y denuncian social, de este artista global fue observado y escuchado por al menos 140 millones de personas que vieron la transmisión en vivo y otras decenas de miles que que accedieron, y acceden, a las reproducciones.
En un momento cuando el Gobierno de EEUU persigue intensamente a los inmigrantes y los deporta, sin importar la historia que dejan atrás, ni su aporte a ese país, ni las tensiones por la represión a quienes cuestionan la xenofobia oficial la fiesta latina que ofreció Bad Bunny muestra que la sociedad estadounidense está divida y muchos no comparten la política migratoria de la Casa Blanca.
Pero, además, el artista puertorriqueño reinvidicó la cultura latina y los lazos que esta tiene con EEUU. Lazos que van más allá de un pasaporte o una visa y tienen que ver con la integración de los no anglosajones en el tejido social estadounidense.
El caso del niño Liam que fue detenido junto con su padre, un inmigrante que fue a recogerlo a la escuela, por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), es otro ejemplo que marcó un punto de exacerbación de la condena social al abuso de poder en la persecución de extranjeros. Aunque el niño fue liberado después por la presión permitió mostrar los excesos que existen en las detenciones de migrantes.
El llamado efecto Bad Bunny enfadó a Trump que criticó la presentación afirmando que “nadie entiende ni una palabra de este tipo”. De hecho las canciones del artistas puede ser difíciles de comprender, pero, lo que si es clarísimo es la capacidad de impactar que tiene este músico para llamar la atención del planeta para que se frenen los excesos contra los inmigrantes y se avance en la construcción de una cultura de paz y tolerancia.

















