Las prioridades de Cochabamba
Más allá del resultado de las elecciones del próximo 22 de marzo, los debates de los candidatos a gobernador y alcalde de Cochabamba han ayudado a reforzar la agenda regional y delimitar las prioridades.
Ambos eventos, impulsados por el Tribunal Electoral Departamental (TED), no sólo han contribuido al voto informado y a la democracia; sino que han revitalizado la mirada sobre los problemas reales del departamento y su ciudad capital, Cochabamba.
La economía se ha colocado en el primer lugar. ¿Cuánto produce y cómo produce Cochabamba? Las cifras expuestas en los debates, por ejemplo en el de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios (ICAM), nos muestran como un departamento estancado con un aporte al producto interno bruto (PIB) nacional que no supera el 15%.
De ahí que haya un consenso para que Cochabamba se en camine hacia una reactivación económica. Y la esperanza de que las próximas autoridades que resulten de la votación plasmen sus propuestas para que se fortalezca lo que se ha hecho bien y se cambie lo que se hizo mal.
Cuando lo económico avance, los cochabambinos tendrán mejores oportunidades y dejarán de ver como un asunto normal que sus hijos no encuentren trabajo y tengan que marcharse en busca de mejores condiciones de vida.
Y hay también servicios como el suministro de agua potable que volvió a estar en el centro de las propuestas porque hay familias humildes que están pagando el agua más cara de Bolivia porque el Proyecto Múltiple Misicuni se terminó sin prever las conexiones para que el líquido llegue a cada hogar.
Otro de los problemas pendientes es el tratamiento e industrialización de la basura. Cochabamba ha padecido durante décadas los conflictos con K’ara K’ara y aunque las propuestas que se han presentado aún son vagas está claro que la ciudadanía necesita con urgencia el fin de este conmfiltyo potencial, siempre latente, para dejar de ser rehén de los dirigentes y vecinos de la zona de sacrificio ambiental.
El transporte y el comercio también han merecido diagnósticos y propuestas para que Cochabamba deje de ser una ciudad mercado y con un tráfico caótico. Es un tema urgente que se ha postergado en las últimas gestiones por la presión corporativa.
La salud sigue siendo uno de los temas desatendidos. La realidad es que las personas peregrinan por una ficha y amanecen fuera de los hospitales para encontrar atención.
Ese es el lado que ninguna autoridad ha podido cambiar. Un drama del que poco se habla, pero que está ahí a la vista de todos.
La inseguridad es un flagelo que persiste. Con historias que golpean cada vez más sin que se asuman acciones estructurales para frenarla.
El tiempo de campaña ha permitido exponer las innumerables necesidades, pero también han señalado el camino que se puede seguir para tener una Cochabamba más humana, más habitable y con más oportunidades para todos.
















