Nuevas autoridades
A partir de este 4 de mayo, el país vivirá una nueva etapa impulsada desde de las regiones. En total, 5.400 autoridades asumirán el control, en la mayoría de los casos por primera vez, de las riendas de las alcaldías, gobernaciones, concejos y asambleas departamentales.
En el inicio de esta nueva etapa, las flamantes autoridades se encontrarán con las arcas vacías y deudas por lo que su gran desafío será priorizar el uso de los recursos que reciben del nivel central y los que generan a través de las regalías, el cobro de impuestos y otras fuentes de ingresos que hubieran generado sus predecesores.
No será una tarea sencilla debido a la población espera obras y la atención a problemas urgentes como la salud.
El caso más difundido es la crisis del sistema de salud del municipio de Santa Cruz de la Sierra. La imagen de los hospitales desbordados y la huelga del personal de salud impago habrá acompañado a las autoridades salientes hasta el último momento.
Aunque la Gobernación cruceña aseguró que la gestión no dejó ni una deuda para el sector salud, el paro terminó por golpear a los hospitales de tercer nivel y a los pacientes más vulnerables que vienen desde las provincias para ser atendidos.
El reclamo del personal es el pago de tres meses de salarios adeudados por la Alcaldía cruceña. No es un tema aislado, porque la situación se replica en otros departamentos.
El conflicto con los trabajadores en salud es una señal de la crisis que enfrentan los gobiernos departamentales y locales por la disminución de los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), que se agudizó en 2025, lo que obligó a ejecutar despidos en las administraciones públicas.
Entre, las instancias que corroboran la difícil coyuntura que enfrentarán los gobiernos locales está la Fundación Jubileo que alertó de la situación crítica económica tanto en municipios como en gobernaciones. Según el estudio de la institución, de los 343 municipios, solo 77 serían viables bajo ciertos indicadores.
Todo anticipa que las nuevas autoridades enfrentarán un periodo de vacas flacas y deberán priorizar los proyectos para atender a la población hasta que se logre avanzar con el denominado 50/50, que propone el Gobierno nacional para equilibrar la distribución de los recursos públicos.
Una vez que pase el entusiasmo, los alcaldes y gobernadores tendrán que enfrentarse a una realidad difícil y sincerar las cifras a la población; pero, también enfocarse en el futuro y convertirse en constructores de un desarrollo centrado en el ser humano para que desaparezca ese sufrimiento de la gente enferma que peregrina por atención médica.
Solo al decir con la verdad y con una austeridad real se podrá sacar a flote a las instituciones para sentar las bases de un desarrollo enfocado en un futuro esperanzador.

















