Pary refuta al TSJ y dice que Brasil no pidió extradición de Montenegro
El canciller Diego Pary afirmó ayer que Brasil no solicitó ni oficializó el pedido de extradición del acusado de narcotráfico Pedro Montenegro Paz, y aclaró que el vecino país sólo envió una carta señalando su intención de continuar con el pedido de aprehensión con fines de extradición que solicitó en 2015.
De esta manera, el jefe de la diplomacia boliviana contradijo al presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), José Antonio Revilla, quien el pasado jueves dijo que Brasil formalizó su pedido de extradición y que “nos corresponde disponer la extradición de Pedro Montenegro y ponerlo a disposición de los canales correspondientes al Estado de Brasil”.
Revilla ratificó ayer a los medios en Sucre que recibió el pedido de extradición conjuntamente con la ratificación de la solicitud de aprehensión emitida en 2015. “Lo que ha hecho Brasil es, al momento de reiterar la detención preventiva con fines de extradición de 2015, ha pedido también la extradición”, explicó.
Dijo que un proceso de extradición tiene dos partes: el pedido de aprehensión con fines de extradición y la formalización de la extradición. Brasil envió en mayo ambos al mismo tiempo.
Al respecto, Pary dijo que la Cancillería no recibió ninguna comunicación de este tipo. “En el caso del señor Montenegro, lo que se ha recibido es, el 15 de mayo de 2015, la solicitud de detención preventiva con fines de extradición, y en mayo de este año se ha recibido una nota de la Embajada de
Brasil en la cual nos informa su interés de seguir con el proceso de extradición. A la fecha no tenemos ninguna comunicación que sea referido a la solicitud formal para la extradición de esta persona”, aseveró.
Pary aclaró que la única vía de solicitud de extradición entre dos países es por la Cancillería, por lo que descartó que la Justicia de Brasil haya tomado contacto directo con el TSJ de Bolivia.
El magistrado tramitador, Olvis Egüez, explicó que la Sala Plena tiene 20 días para tratar la solicitud de Brasil.
Montenegro tiene un orden de captura con fines de extradición a Brasil desde 2015, por un caso de tráfico transnacional de drogas. Ese año, el TSJ autorizó el pedido de Brasil mediante un auto supremo; sin embargo, la aprehensión no se ejecutó porque Montenegro fue favorecido por un juez de Cotoca que dio curso a una acción de libertad, argumentando que existían dos versiones diferentes del auto supremo de extradición.
Al menos cinco autoridades judiciales son investigadas por esta manipulación.
Montenegro tiene dos procesos abiertos en Bolivia: uno por uso de instrumento falsificado y otro por legitimación de ganancias ilícitas, pero también es investigado por narcotráfico, aunque la Fiscalía aún no presentó la imputación formal.
El sindicado, que armó una red de protección y corrupción que incluía a altos jefes policiales, empresarios y funcionarios judiciales, pidió juicio abreviado en el caso de uso de instrumento falsificado, por lo que aceptó seis años de cárcel. Sin embargo, se aclaró que este procedimiento no perjudicará su probable extradición.
DEMORAN TRASLADO DE EXJEFES DE POLICÍA
El traslado desde el penal de San Pedro, en La Paz, al de Palmasola, en Santa Cruz, de los exjefes policiales vinculados al caso Montenegro, Gonzalo Medina y Fernando Moreira, se demora por cuestiones procedimentales, informaron fuentes jurisdiccionales.
Un juez de Santa Cruz determinó la anterior semana el traslado de ambos exjefes a Palmasola debido a que el caso se lleva en la ciudad oriental y para velar por la seguridad de los acusados.
El Ministerio de Gobierno, que rechazó este traslado, fue notificado el lunes; sin embargo, hasta ayer no se efectivizó el cambio de penal.
























