Flamengo va por la revancha y Paranaense, por la gloria
En la final de la Copa Libertadores se enfrentan hoy (16:00 HB) Flamengo y Athletico Paranaense, un duelo con sabor a revancha para el primero, que perdió la final del año pasado ante Palmeiras, y con tintes de consagración para el segundo, que quiere meterse en el selecto club de los campeones continentales de Brasil.
El Estadio Monumental Isidro Romero Carbo, de Guayaquil (Ecuador), será el escenario de esta final, la tercera consecutiva entre equipos brasileños, lo que da muestra de la hegemonía que ha adquirido el fútbol de Brasil en el panorama sudamericano, con Flamengo y Palmeiras como sus principales exponentes.
Para los cariocas, será su tercera final de Libertadores en los últimos cuatro años, tras la histórica victoria frente a River Plate de 2019 y la derrota de 2021 contra Palmeiras. Ante el Ahtletico buscará su tercer título de Copa Libertadores.
En cambio, al Paranaense, que en 2005 perdió ante Sao Paulo la única final del torneo que había disputado hasta ahora, la Libertadores es el título que le falta para consagrarse entre los gigantes de Brasil tras las dos Copas Sudamericana ganadas en 2018 y 2021, donde demostró que sabe lidiar con la presión.
Sin embargo, el reciente título de la Copa de Brasil ganado por Flamengo parece dar más confianza al Mengao para el sábado, ya que el Furacao viene de ganar sólo dos partidos de los nueve que ha disputado desde que se clasificó para la final de Guayaquil y ha evidenciado problemas para defender jugadas a balón parado.
Los dos equipos podrán disponer casi con toda probabilidad de sus onces de gala, salvo percance de última hora.
Entre algodones llegarán por el lado del Flamengo el centrocampista chileno Arturo Vidal, que el jueves dio señales positivas para jugar la final tras haber sufrido la pasada semana un fuerte golpe en el tobillo, y por el lado del Paranaense el delantero Pablo, que a dos días de la final hizo un calentamiento especial e individualizado.
Dorival Jr vs. Scolari, el duelo desde las bancas
La final también ofrecerá un cara a cara en los banquillos entre dos carismáticos técnicos.
Por un lado, Dorival Júnior, que quiere ganar por primera vez la Libertadores y emular el éxito del portugués Jorge Jesús hace tres años con Flamengo, y, por otro, la leyenda en carne y hueso de Luiz Felipe Scolari, que con Paranaense puede ganar su tercera Libertadores tras haberlo hecho antes con Gremio (1995) y Palmeiras (1999).
Si bien los dos equipos comparten colores y visten de rojinegro, será Flamengo el que actué de local por haber conseguido más puntos en la fase de grupos, por lo que al Athletico Paranaense le tocará lucir su uniforme alterno de color blanco.
En las tribunas del estadio, se espera una mayor presencia de hinchas del Fla.
Retraso en los vuelos desesperan en Río
Protestas, empujones y mucha tensión entre los aficionados del Flamengo, que ayer estaban desesperados en el aeropuerto de Río de Janeiro ante el retraso de los vuelos para asistir a la final de la Copa Libertadores de hoy, en Ecuador.
Cientos de hinchas del conjunto carioca estuvieron a la espera de embarcar en el aeropuerto internacional de Galeao de Río, para viajar a Guayaquil, donde el Fla se medirá al Athletico Paranaense, en un nuevo duelo entre equipos brasileños.
Esos grupos de aficionados compraron paquetes de viaje con la empresa Outsider Tours, que tuvo serias dificultades para fletar vuelos hasta la ciudad ecuatoriana que albergará la final de la Libertadores en la tarde de hoy.






















