Irán, al límite: vuelos a horas de jugar y sin poder entrenar
Irán ha vuelto a mostrarse inexpugnable y ha vuelto a sacar un empate, esta vez frenando a Bélgica, la selección número 9 en el ranking FIFA. La expedición iraní considera una hazaña histórica este resultado, dadas las condiciones en las que están desempeñando su camino en el torneo mundialista, según AS.
Amir Ghalenoei, seleccionador del combinado asiático ha vuelto a señalar la difícil situación en la que se encuentran, todo a raíz de la situación hostil entre Irán y Estados Unidos, con una guerra de por medio: “No saben las condiciones que hemos tenido que soportar desde nuestra llegada a Estados Unidos. Ningún equipo podría jugar en estas condiciones”, declaró el técnico.
Además, ha señalado que pidió apoyo a los otros 47 seleccionadores del torneo sin encontrar respuesta por parte de ninguno. Dijo que su silencio es cómplice y aseguró que son “la selección más oprimida del Mundial”. Además, afirmó que él levantaría la voz si otro compañero viviera algo parecido y cerró de forma contundente: “Estamos aquí por el fútbol, no por la política”.
Los problemas con los visados, los impedimentos en los procesos y los retrasos a los que se han visto sometidos, han complicado su calendario y su preparación: solo han tenido 16 horas para preparar el partido ante Bélgica desde su llegada a EE.UU. y han tenido que suprimir entrenamientos. Todo esto, hace que este empate sea considerado una victoria sin precedentes dentro del vestuario.
Un boicot que no surge efecto
La selección iraní está muy viva en el torneo. Después de sendos empates ante Nueva Zelanda y Bélgica, dependen de ellos mismos para estar en la siguiente fase. Pese al clima de inestabilidad y la retahíla de problemas que aparecen, se han mostrado sólidos y difíciles de doblegar.
























