Directorio de Bata aclara que no trajo jugadores y anuncia procesos
El directorio del club Bata de Quillacollo, al mando de Alvaro Mejía, aclaró ayer que su institución no trajo a los nueve futbolistas colombianos que presuntamente fueron engañados por un súbdito de su país, además advirtió que iniciarán acciones legales contra éste y otro de nacionalidad argentina por estafa, uso indebido de la imagen y el nombre de la institución para cometer semejantes ilícitos.
“En un mal momento se decidió darle el equipo a ellos, estamos en una situación bastante difícil. Nos enteramos por las noticias que están usando aún el nombre del club Bata para traer jugadores y demás cosas.
Actualmente estos señores no tienen ninguna potestad con la institución. Ante su abandono, nosotros decidimos volver al club”, explicó Mejía.
En 2019, el directorio de Bata decidió dar paso a un nuevo proyecto que presentaron I.D. (argentino) y E. O. (colombiano), quienes aseguraron un futuro prometedor para la institución quillacolleña.
El año pasado ya hubo una denuncia similar de jugadores también colombianos, quienes, al verse presuntamente estafados, consiguieron recursos para costearse los pasajes de retorno a su país; actualmente, estos otros nueve jugadores llegaron en febrero pasado con la misma promesa de E. O. y pagando aproximadamente 800 dólares (cada uno) para integrar un equipo.
Toda esta situación, según denunciaron los jóvenes futbolistas comprendidos entre 19 y 21 años, llegó incluso con el membrete y escudo de Bata de Quillacollo.
E. O., quien también es sindicado de otros delitos en su país Colombia y develado por el documental “Sueños desinflados: los estafaron con la promesa de llegar a la meca del fútbol”, del programa Séptimo Día de la Red Caracol, fue denunciado y detenido en Quillacollo.
Una segunda denuncia, esta vez por otro tipo de deudas, derivó en una segunda detención del mencionado que ahora está en la cárcel.
“En ningún momento el club Bata, desde que estamos a cargo, trajimos jugadores. Ya coordinamos con la Asamblea del Deporte de Quillacollo porque no pueden manejar el nombre del club Thomas Bata para algo ilícito, manejarlo para que la gente se vea atraída y sacar beneficio. Ya hablamos del tema para iniciar acciones legales”, agregó Mejía.
En el caso de I. D., el club del valle bajo anunció que lo procesarán por llevarse material deportivo e indumentaria del club.
“Si hubiéramos traído a los jugadores, al menos los habríamos visto jugar. Los abogados ya están tomando las acciones y vamos a limpiar el nombre del club Bata. Es una vergüenza cómo se valen de esto para jugar con las ilusiones de los futbolistas”, concluyó Mejía.
Es la segunda vez que un grupo de jugadores llegaron a Quillacollo con la promesa de jugar en Primera División.
SE QUEDARON SIN MATERIAL DEPORTIVO
Alvaro Mejía, titular actual del cuadro quillacolleño, denunció que tras la salida de estas dos personas que se hicieron cargo del club en 2019, el elenco se quedó sin material deportivo y muchas otras herramientas de trabajo que fueron adquiridas en 2018 por el entonces presidente Ángel Borja.
“Hubo dejadez del anterior directorio a la cabeza de I. D. y E. O., que hicieron malos manejos. Yo formé parte del anterior directorio que les dio la administración del club a ellos. Por todo lo que pasó, el club ha descendido, pero seguimos en la lucha por no descender. Nos dejaron sin uniformes, sin material de entrenamiento, sin muchas cosas que al final afectaron al equipo”, relató Mejía, quien junto a otros exdirectivos regresó en noviembre a Bata.
























