Damián Villalba. De Tristán Suárez a Independiente, el goleador del fútbol boliviano 2025
Óscar Damián Villalba fue el sorpresivo goleador del torneo boliviano. Llegó al país de manera sorpresiva este año, Marcelo Robledo lo conocía en el fútbol ecuatoriano y cuando le preguntaron por él no dudó de incorporarlo. Necesitaba un delantero tras la partida de Juan Sinfroniano Godoy y Villalba no lo defraudó. Villalba convirtió 31 goles durante toda la temporada, en el todos contra todos y la Copa Bolivia, es el más efectivo del fútbol boliviano.
Con 34 años, el atacante nacido en Buenos Aires el 3 de abril de 1991, se inició en Tristán Suárez, un club de la Segunda División, en el que debutó en 2010, luego fue cedido a préstamo a Liniers, Argentinos de Merlo, en la escala de ascenso de su país; posteriormente recaló en Ecuador, en el Gualaceo, luego estuvo entre Venezuela y Ecuador, y el año pasado, porque su esposa dio a luz a su último hijo retornó a Argentina. Se presentó la oportunidad de ir a Honduras, pero se trabó el pase, y tuvo que volver a Argentina donde estuvo siete meses parado, estaban cerrados los pases y no se pudo hacer nada. “Recién este año pude activar todo y tuve la posibilidad de jugar en Independiente”, contó Damián, desde la tranquilidad de su hogar en Sucre.
¿Qué ha significado esta experiencia en Bolivia?
Es altamente positivo, cuando me hablaron para ir a Independiente, Marcelo Robledo estaba buscando un nueve porque se le fue Godoy, y, lo había enfrentado en Ecuador cuando dirigió al Macará, él tuvo mucho que ver con mi llegada. Si bien tuve un párate de siete meses, en mi caso, gracias a Dios confiaron en mi, se dio mi llegada y respaldé todo con trabaj.
¿Costó un poco al principio?
Fue durísimo, si bien en Ecuador hay altura, acá se sintió un poco más, se dio la casualidad que vine y Ubah comenzó a meter goles, entonces el técnico empezó a respetar el equipo que ganó al inicio, no lo tocaba, hasta que me empecé a adaptar y jugaba algunos minutos que me daban, se complicaba agarrar ritmo, se me complicó ser titular, pero se me dio el primer gol y de a poco comencé a agarrar ritmo, con el correr de los partidos. Mi primer gol en Bolivia fue ante San Antonio en Entre Ríos, luego jugamos en Sucre ante Oriente Petrolero que fue cuando le clavé los cuatro goles, a la siguiente semana contra Tomayapo clavé otros tres goles. Luego hubo sequía, un mes y medio sin convertir, fue duro…
¿Fue importante ese primer gol para generar confianza?
A un delantero lo traen para hacer goles, en Independiente buscaban un jugador goleador como Godoy y que cumpla algo de lo que fue él, si bien fue duro en los primeros meses, hasta que en la segunda etapa del año fui el que más goles anoté de todos, 24 goles en la segunda etapa y siete goles en la Copa Bolivia, feliz por eso, me adapté a lo que es el fútbol boliviano.
¿Fue de menos a más?
Sí, por eso considero cien por ciento positivo todo, ahora tomar la mejor decisión para mi y la familia, analizó propuestas, hay algunas buenas, hay otras que tendría que esperar, a veces se complica esperar sino se da, por eso es que quiero tomar las decisiones lo más pronto posible.
¿Es la primera vez que sale goleador en el país?
Sí, había hecho bastantes goles en Ecuador, en Venezuela, pero es la primera vez que se me da. Dios quiera que siga con la anotación de goles, me tengo fe para el equipo que me contrate pueda seguir con los goles, agradezco a Sucre y a Bolivia por haberme abierto las puertas.
¿Cómo le ha tratado Sucre?
Feliz, es una ciudad muy cálida, estoy con la familia y uno se maneja con tranquilidad, en la escuela, en la calle, vas a comprar en cualquier lado y hay amabilidad, sin ningún inconveniente en cuanto a lo que es la ciudad, cero problemas, es importante la tranquilidad para uno y enfocarse en el fútbol. Uno se lo gana, en base al esfuerzo, yo entiendo que si no haces goles ya te comienzan a mirar de costado.
¿Independiente también fue de menos a más?
Arrancamos así, pero uno se da cuenta que como grupo de la calidad de jugadores que hay, si revisamos línea por línea, se contaba con buenos jugadores, luego algunos se comenzaron a ir, pero no dudábamos de la calidad de jugadores porque a diario lo veíamos, se acomodó el equipo y se comenzaron a generar los triunfos.
Jugar con Santos, Cardozo, Barbosa, Cristaldo, facilitan las cosas… Eso es fundamental, de los 31 goles que hice en el año, ningún gol fue de penal, ninguno de tiro libre, normalmente fueron de jugadas y siempre generadas por ellos, Thomaz, Barbosa, Cardozo, son jugadores de buen pie, y mi función es que me pueda adaptar a generar el juego, pero mayormente soy finalizador, lo que hago es generar el espacio y que ellos me dejen frente al arco, la mayor parte de las veces solo.
¿Es especialista en el cabezazo?
Soy derecho, tengo sangre paraguaya, eso me favorece bastante, de chico jugué bastante al beach vóley, típico allá en Paraguay y eso me ha ayudado mucho a perfeccionar los cabezazos; no soy alto, mido 1,76, pero tengo buena ubicación y cabezazo.
Ha cumplido con Sucre, Independiente, ¿ahora qué piensa en torno al futuro?
Yo pongo todo en manos a Dios, respecto a Independiente se habló, pero han llegado propuestas a mi persona, tengo que analizar bien, por mi familia y por mí, entiendo la situación del país y de Independiente, es difícil igualar los sueldos de otros países que me están llegando, estoy feliz con Independiente, se que en algún futuro se puede dar mi vuelta, creo que cumplí con ellos, logramos la clasificación a la Sudamericana, se tiene al goleador del torneo en Independiente, de aquí en más analizaré lo que vendrá para mi.























